15 mar. 2020

"La loba parda" de Cristina Ortega Blanco, 2019.



"La loba parda" de Cristina Ortega Blanco, 2019.

«Recordé que mi abuelo Valentín guardaba los viejos cencerros de su rebaño. A través de su sonido se desempolva la estela del tiempo, la memoria trashumante y la propia vida, que es un camino o un tránsito cinematográfico. La película registra a los últimos pastores trashumantes de Tierras Altas de Soria. Los hermanos Pérez habitan horizontes milenarios componiendo a su paso la banda sonora del camino. Ecos de romances y leyendas transmitidos alrededor del fuego. De la voz de mi abuelo Virgilio La loba parda, un viaje por las veredas del recuerdo, un devenir o deriva del camino», Cristina Ortega Blanco. 







Cristina Ortega Blanco ha presentado su segundo largometraje documental, La loba parda, que participa en la sección DOC. España de esta pasada 64 Seminci y que retrata la supervivencia de los últimos pastores trashumantes de Tierras Altas de Soria a través del relato de sus dos abuelos como pilares fundamentales de la tradición y la memoria. 
El documental, en el que Ortega Blanco ha trabajado durante ocho años y cuyo resultado asegura ser una «anécdota”»en comparación con todo el material del que disponía, nace a raíz de un mediometraje previo de la cineasta –La música de los rebaños– que narra la relación entre pastor y oveja a través de las onomatopeyas y los cencerros, elemento muy presente también en esta cinta. Mediante un trashumar de imágenes, La loba parda no solo cuenta la labor de los hermanos Pérez, sino que a través de planos fijos va mucho más allá del simple acto del pastoreo. En palabras de su directora «es una deriva, un camino, una búsqueda cinematográfica a través del olvido». 
El título La loba parda proviene de un romance anónimo castellano del siglo XIV, que el abuelo de la directora recita al principio del largometraje y que «pretende evocar la sensación alrededor de la hoguera y de la tradición oral», según ha afirmado la cineasta durante el coloquio posterior a la proyección. 
Durante todo el largometraje, Ortega Blanco utiliza numerosos recursos para reflejar a través de la cinematografía la manera en que se sienten todas aquellas personas que habitan en el campo. La cineasta ha explicado que «podemos ver una metáfora entre la niebla y el camino, que hace referencia a la pérdida y al sentimiento de abandono que tenemos la gente rural». 
El trasfondo que deja ver esta cinta es la despoblación de las zonas rurales y el olvido de sus habitantes. «Es algo que llevo viendo desde que nací y que ocurre desde los años 60. El problema es que la solución viene dada desde las ciudades, cuando debería gestionarse entre la gente del pueblo para sacar adelante nuestra tierra» han opinado la directora sobre esta problemática.


"La loba Parda". Trailer . Cristina Ortega Blanco from Cristina Ortega Blanco on Vimeo.

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