18 may. 2015

Atín Aya

 











Si la clase obrera se ha extinguido, aquí están los últimos especímenes. Hombres y mujeres del sur, personas de una absoluta importancia marginal, que fueron el objetivo de la corta vida de Atín Aya (1955-2007), mientras peleaban por exprimir los frutos de la tierra y del mar para seguir penando. Fue fotógrafo en blanco y negro en un país que no conseguía coger color. Se interesó por los protagonistas de la parte de atrás de la historia, los de la España sin Transición, los que no lograron pasar de la humildad y la escasez al bienestar. Alberto Rodríguez, director del filme La isla mínima, y su director de fotografía, Alex Catalán, encontraron en el trabajo del fotógrafo sevillano honda fuente de inspiración, sobre todo, en las imágenes de las marismas del Guadalquivir.












Atín Aya falleció en 2007. Fotógrafo, retrató en blanco y negro un país que poco a poco cogía el color en la Transición tras décadas de oscuro franquismo. Andaluz, ahondó en el alma de la gente de las marismas, en los pobladores que superaban las calamidades de una zona agreste y bellísima. Aya murió con 52 años y no sabrá lo que influyó en el alma de dos cineastas, el realizador Alberto Rodríguez y el director de fotografía Alex Catalán, que en el año 2000 vieron una antológica suya. Rodríguez y su guionista habitual, Rafael Cobos, escribieron un tratamiento en 2004, lo metieron en un cajón y rodaron Siete vírgenes. Así nació la semilla de La isla mínima, el thriller que anoche se llevó 10 estatuillas en la 29ª gala de los Premios Goya, confirmando la sensación de favorita que arrastraba desde el día de la lectura de las candidaturas.

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/08/actualidad/1423356538_096683.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario