17 oct. 2011

Nuevos espacios de huertas urbanas y sociales en el centro de Madrid

La crisis ha propiciado que algunos espacios del ayuntamiento o privados pasen de estar enladrillados y tapiados a convertirse en lugar de experimentación cultural y de prácticas agroecológicas.
Os dejamos aquí información sobre estos tres espacios en la ciudad de Madrid que bien merecen una visita para ver sus frutos:
ESTA ES UNA PLAZA
La calle donde se sitúa en pleno centro de Madrid al lado del MNCARS.
Entrada al espacio "Esta es una plaza"
Arquitectura efímera
Pizarra del día.
A veces se ve alguna resonancia "flower power".
Pinchar sobre las imágenes para ver a mayor tamaño.
Vista general del solar.
Espacio de debate ágora y lugar para hacer espectáculos.
Regando el huerto.
En el barrio de Lavapiés de Madrid, en un solar desocupado y en desuso desde hace más de 30 años de la calle Doctor Fourquet, los “Operarios del Espacio Público” y numerosos vecinos han intentado desarrollar mano a mano un jardín compartido llamado “Esta es una Plaza”. Un espacio abierto al barrio que favorece el encuentro entre gentes distintas y contribuye al desarrollo de los recursos locales, tejiendo relaciones entre los habitantes del barrio.
La historia de Esta es una Plaza empezó en diciembre del 2008 cuando el grupo Operarios del Espacio Público nos encontramos en un taller de acciones urbanas de La Casa Encendida, coordinado por urbanacción y dirigido por el colectivo esterni, de Milán, que proponía una intervención en un espacio residual abandonado en el barrio de Lavapiés. A lo largo del taller construimos un huerto, una zona de deporte (campo de fútbol, petanca y bádminton), un espacio para mercado de trueque y un teatro al aire libre, además de áreas verdes con senderos y zonas de descanso. Todo ello fabricado con estructuras temporales y desmontables, tratando de reutilizar el material encontrado en el solar, reciclando a partir de objetos de la calle y gestionando donaciones.
A raíz del éxito de la iniciativa y tras recibir apoyos de personas ajenas al taller, sobre todo vecinos que se ofrecían voluntarios para trabajar en el solar, nos pareció necesario darle una continuidad al proyecto. Para ello, y para compartir nuestra inquietud por la reutilización de los espacios en desuso de la ciudad a través de un compromiso participativo, una vez terminado el taller decidimos mantener el espacio abriéndolo los fines de semana. El objetivo era crear un jardín común para el uso y el disfrute de los vecinos y de quien quisieran cuidarlo y, mientras tanto, presentar un proyecto al Ayuntamiento para obtener la cesión temporal del solar y crear un espacio público autogestionado, sin ánimo de lucro, en la línea de iniciativas similares como los huertos del programa Main Verte de París o los jardines comunitarios de Nueva York iniciados por los Green Guerrillas.

EL CAMPO DE CEBADA
Entrada al espacio desde la calle junto a la boca del metro La Latina
Vistas del solar junto al mercado de la cebada.

Iniciativa vecinal para la reactivación temporal del espacio urbano que ocupa el solar de la Plaza de la Cebada, en Distrito Centro, llevada a cabo por un grupo de personas que han decidido juntarse y crear una asociación vecinal llamada también “El Campo de Cebada”.
Desde el mes de septiembre de 2010, con el éxito de la experiencia “Isla Ciudad” realizada por el colectivo francés de arquitectura Exyzt, que los vecinos del barrio valoraron muy positivamente, se genera una dinámica de reuniones vecinales en las cuales se hace visible el interés colectivo en la existencia de equipamientos lúdico-participativos y necesarios para el barrio.
De esta manera se ha puesto en marcha el proceso de participación ciudadana, como continuación de la iniciativa “Isla Ciudad” para la definición y desarrollo de la asociación. Esta cuenta con vecinos que proceden de diversas áreas profesionales, sociológicas e ideológicas, lo que permite una primera caracterización del proyecto: su espíritu abierto a la participación de todos.
“El Campo de Cebada” se plantea como alternativa temporal para la reactivación del solar, actualmente cerrado y abandonado, sólo durante el tiempo en el que las obras previstas para su nuevo uso no se lleven a cabo. Ya que se prevé que pasen años antes de que esto ocurra, y siendo un espacio tan singular históricamente y necesario dentro del esquema urbano de la ciudad, proponemos aprovechar esta oportunidad, evitando que el solar permanezca como un espacio vacío y abandonado en el centro de Madrid. Mientras esta situación exista, se plantean otras posibilidades de experiencias ciudadanas, colectivas, libres y públicas.

“El Campo de Cebada” no solo conforma un espacio urbano, sino un espacio humano, en el que la forma de hacer las cosas resulta tan importante como los proyectos en sí mismos. Por ello, el respeto al cauce legal que regule la ejecución del Proyecto, la interlocución colaboradora con las instituciones competentes y la sintonía constante con las demandas y necesidades vecinales son claves en el proceso del proyecto.
“El Campo de Cebada” surge como un compromiso colectivo para hacer más con menos, con voluntad e ilusión, abierto a todas las participaciones constructivas que se identifiquen con este proyecto en común.

LA HUERTA DE MONTECARMELO

Vistas de los espacios de cultivo y sus calles.
Las cuatro torres al fondo.
La Huerta de Montecarmelo es una iniciativa de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce, que trabaja por la participación en nuestra sociedad de las personas con discapacidad intelectual. Muchos frutos de una semilla que se plantó en 1948 y que desde entonces no ha parado de crecer. Comparte un huerto con nosotros y estarás también regando un mundo más bonito para todos.

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