18/8/2014

Ruth Montiel Arias

Intervención. Parque del Buen Retiro, Palacio Real, Casa de Campo. Madrid 2013.
Maderas. Acrílico. 30x20 cm. Registro fotográfico.

Intervention. Parque del Buen Retiro, Palacio Real, Casa de Campo. Madrid 2013.
Woods. Acrylic. 30x20 cm. Photographic record. 
  

Green Hunting expone algunos de los acontecimientos del 2013 con relación al mundo de la caza, encabezado por el mismísimo monarca de España.

Los montes, parques nacionales y otros espacios naturales públicos son expoliados por este sector, que va apoderándose cada vez más de estos lugares, y recibe apoyos legales que blindan su actividad.

¿Queremos que llegue un día en que todos los espacios naturales de este país estén dedicados a la diversión de unos pocos por matar?

El mundo de la caza en este país cuenta con una desmedida cantidad de terreno natural (40.000 cotos de caza) donde pueden dedicarse a matar por diversión, encubiertos por la bandera de la actividad cinegética.

Castilla la Mancha ya planea vender montes públicos para hacer cotos de caza, (link) la Federación de caza de Valencia recibió 162.000 euros de subvenciones públicas (link) y en Galicia se destinan 181.000 euros para la ordenación cinegética, es decir, la caza, mientras que no se destina ni un solo euro para la lucha contra el cambio climático, prioridad fijada por la ONU para Europa (link). Éstas son algunas de las situaciones que tenemos en España con referencia a este problema, pero seguirán proliferando teniendo como ejemplo de impunidad al jefe de Estado y monarca Juan Carlos. El ejemplo es el pabellón privado de caza que se manda construir por un valor de 3,4 millones de euros sacados íntegramente de las arcas públicas, adoptando como excusa la gestión en patrimonio nacional. (link)

Green Hunting quiere llevarnos a la reflexión, quiere despertarnos y hacernos plantear cuestiones cívicas, éticas y morales.

¿Cuánto nos pueden seguir quitando?
¿De qué espacios podemos disfrutar y de cuáles no?.
¿Serán algún día todos los bosques, montes y parques sólo para unos pocos?
¿Tenemos que ver cómo se acaba con la vida de miles de animales a través del placer, encubierto con quejas y acciones político- económicas?
¿Hasta que punto nos representa el monarca español y qué imagen nos da al resto del mundo abanderando la caza y expoliando nuestras arcas públicas para sus caprichos?

En definitiva:
¿Es este pasatiempo innecesario y cruel que unos pocos protegen y fomentan legítimo, si para ello de nuevo abusan de nuestra economía además de las vidas de los animales?
Intervención. Serra do Courel, Galicia 2012.
Venda de algodón. Registro fotográfico y vídeo.
 El olor a ceniza seguía presente ocho días después del incendio, andar entre huesos calcinados mientras respiraba el polvo negro me hacía darme cuenta de que ya no quedaba nada, solo un silencio perturbado por momentos debido a la caída de los troncos.

Esta intervención habla por si sola, y no hay palabras suficientes para expresar los sentimientos que se agolpaban durante el proceso de esta obra.

Más de 130.000 hectáreas quemadas en Galicia en la primera mitad del año 2012.

Intervención. Santa Uxía de Ribeira, Galicia 2011.
Piedras y hojas. 7x9 metros. Registro fotográfico y vídeo.
El monte de la Curota es el testigo más antiguo de la comarca que corrobora desde las primeras poblaciones celtas y castrenses hasta los vecinos de hoy, oteador de una evolución basada en el respeto a la naturaleza como base de su economía en un medio rural que se sustenta de la pesca y la agricultura.

Este monte ha sufrido enormes pérdidas y es por ello que el proyecto se basa en crear una acción que compete varias disciplinas: intervención social y educacional, escultura efímera, fotografía y vídeo.

Se erige una pequeña necrópolis de 1.910 dolmens (megalito clave en la historia del pueblo gallego) con unas medidas de 10 cm de ancho por 10 cm de alto aprox. por cada pieza y con una disposición por planta circular y anular, alegoría a la purificación a través de los ciclos lunares.   

Fotografía. Impresión directa sobre madera. 122x122 cm. 2014.
Photography. Direct printing on wood. 122x122 cm. 2014.
La persecución de la mujer y el hombre por motivos de brujería en nuestro país da comienzo en el 1609, dando paso a una época oscura que ha sido olvidada y desterrada de la memoria colectiva. Navarra fue el punto neurálgico de los acontecimientos más destacados sobre esta barbarie.

En 1612 se recogen 1.802 confesiones de bujería y 5.000 inculpaciones de terceras personas todas ellas debidas a la psicosis religiosa y el contagio que Francia traía del noreste europeo, por lo que el cordón de Cataluña, Navarra y País Vasco fue el más castigado. No es por ello extraño que 101 ejecuciones fueran realizadas en esta parte del país.

El caso más destacado es el Auto de Fe acontecido en Logroño los días 6 y 7 de noviembre de 1610 donde se juzgó a 31 personas por brujería. Seis de ellas fueron condenadas a la hoguera (eran Domingo de Subildegui, Graciana Xarra, Petri de Juangorena, María de Echatute, María de Arburu y María Baztán de la Borda), y los restos de otras cinco fueron quemados por el método efigie tras morir en los interrogatorios. Los restantes culpables fueron condenados a cadena perpetua.

Esta obra se realiza con la premisa de no querer olvidar, de ser conscientes que las persecuciones causadas por el miedo de una sociedad siguen presentes. También quiere ser un homenaje a esas personas ejecutadas que se mantuvieron firmes ante el yugo del poder, siendo así un ejemplo para la sociedad.  

Entrevista con Ruth Montiel acerca de este proyecto para Logroño, su proceso creativo y desarrollo vital: 


La pérdida de la naturaleza, la pérdida del espacio, la pérdida del simbolismo, la pérdida del individuo, la pérdida de derechos, la pérdida como una entidad que abarca el principio y el fin es el origen intrínseco en mi obra.

La presencia estética de lo ancestral, lo incorpóreo y lo ascético en mi obra reflexiona sobre la evolución antropomórfica en lo que a valores éticos se refiere, al mismo tiempo, utilizo códigos mercantilistas de rápida lectura marcados por una sociedad contemporánea.

A través de la instalación e intervención en espacios naturales y urbanos, aplico lo efímero de los materiales como la misma expresión discursiva de la obra, y busco la sorpresa en el espectador ante la presencia de obras que irrumpen en su cotidianidad haciéndoles plantear una duda.

Mediante la fotografía realizo una búsqueda constante de la perpetuidad a través de lo aparentemente cotidiano.


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The loss of nature, the loss of space, loss of symbolism, the loss of the individual, the loss of rights, loss as an entity that encompasses the beginning and the end is the intrinsic origin in my work.

The presence of the ancient aesthetic, the incorporeal and ascetic in my work reflects on the anthropomorphic history as relates to ethical values, while mercantilist use quick read codes marked by contemporary society.

Through the installation and intervention in natural and urban spaces, apply the ephemeral nature of the materials and the same discursive expression of the work, and I look for the surprise in the viewer in the presence of works that disrupt their daily letting them raise a doubt.

Through photography I make a constant search for perpetuity through the seemingly everyday.

http://ruthmontielarias.com/

"Campos de Castilla" Antonio Machado

El 22 de febrero de 1939, “la aurora asomaba / lejana y siniestra”. Don Antonio Machado, agotado su corazón, agonizaba; los dolores (en español, el dolor se debe sentir en plural) le tratan “como a una muralla vieja: / quieren derribarlo, y pronto, / al golpe de la piqueta”. Ya no son “como agua de noria / que va regando una huerta”, sino como “agua de torrente / que arranca el limo a la tierra”. Lejos de España, de la “tierra triste y noble” de su Castilla y los “olivares polvorientos” de su Andalucía, se extingue en el Languedoc pese a que tiene “una gran aversión a todo lo francés”. Allí, sin embargo, encontró su último refugio; allí le respetaban porque, según les habían dicho, Machado era para España lo que Valéry era para Francia. Mientras, en España se le buscaba, mas no para mostrarle respeto.
En el obituario de un poeta se corre el riesgo de interpretarlo, de biografiar. Pero a los poetas no hay que explicarlos ni biografiarlos, sino dejarles cantar. Es en su voz donde brilla cuanto él tiene que decir, cuanto nosotros hemos de decir. Don Antonio cantó un “Retrato” que es un autorretrato, género pictórico que llenó de palabras para impedir que biógrafos y cronistas empleasen otras menos precisas e intensas: 

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar. 

Versos casi proféticos (Poesías completas, ed. Austral) de su exilio postrero en Collioure, donde termina su vida con un verso como único bagaje: “Estos días azules y este sol de la infancia”. Lo había perdido todo en la precipitada huída. Todo, menos amigos y admiradores que, hace setenta años, acompañaron su féretro a una tumba prestada.
Un poeta del pueblo
Don Antonio tenía muchos y buenos amigos. Quizá sea un tópico referir la humanidad de los muertos, siempre y cuando no hayan sido unos demonios en vida. Por eso hay que poner siempre en cuarentena los testimonios exagerados de amigos y no tan amigos (pero que ansían pasar por tales), como que “nunca hizo mal a nadie” o “nunca hablaba mal de nadie”. Mas con don Antonio los testimonios de su bondad son tan abrumadoramente abundantes, que no queda sino callar y asentir. Cuenta Rubén Landa, amigo y colega suyo, que sólo una vez suspendió a un alumno, y fue porque no le quedó más remedio, al empeñarse el alumno en gritar ante el resto su ignorancia supina (don Antonio procuraba examinar en voz baja, de boca a oreja). En otra ocasión presidía el tribunal que debía aprobar el examen de ingreso a la segunda enseñanza de una mujer, viuda y con hijos, que ansiaba ser enfermera. Durante el examen no dejó que ningún otro miembro del tribunal hablara, y tampoco la buena mujer: él mismo respondía a las preguntas y apostillaba “Sí, eso usted lo sabe”.
Era un poeta del pueblo, como lo fue Lorca. Nunca se sintió, pese a su condición de intelectual y su altura poética, apartado del pueblo. Y tanto es así que muchos de sus versos pertenecen ya al saber colectivo: “Caminante no hay camino” es ya tan popular como la “Canción del pirata” y sus versos “caminante no hay camino / se hace camino al andar” se han tornado refrán; grupos de rock como Extremoduro insertan versos suyos en sus canciones (en “Buscando una luna”, del disco Agila, Robe Iniesta canta: “Llanuras bélicas y páramos de asceta / - no fue por estos campos el bíblico jardín - / son tierras para el águila, un trozo de planeta / por donde cruza errante la sombra de Caín”, versos del poema “Por tierras de España”). Y es que don Antonio siempre fue cabal y sencillo, que, 
Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
En la memoria de muchos corazones queda el mundo sutil que dejó de tejer, verso a verso, hace setenta años. 

Nuño Vallés para El Confidencial (21/02/2009):
http://www.elconfidencial.com/archivo/2009/02/21/libros_16_antonio_machado_memoria.html

14/8/2014

Justine Kurland

  The Pale Serpent
2003
C-print
40 by 50 in.  101.6 by 127 cm.
 Witch Circle
2005
C-print
30 by 40 in. 76.2 by 101.6 cm.
 Sleeping Mermaids
2006
C-print
19 3/8 by 22 3/8 in.  49.2 by 56.8 cm.
Justine Kurland (EEUU, 1969), se gradua en la Universidad de Yale, con un MFA en 1998, estudiando con Gregory Crewdson y Philip-Lorca diCorcia. En su trabajo aparecen paisajes neo-románticos, lugares secretos habitados por adolescentes. Ha publicado los libros de fotografía Spirit West (2000), Old Joy (2004), y Another Girl, Another Planet (2001). Retrata con tanta naturalidad el desnudo humano que parece irreal. Ese ideal de la vida en "comuna", esos paisajes desolados de la América más profunda, ese volver a la esencia, a ese mundo primitivo en que todo era más armónico.
Sus trabajos fotográficos son interpretaciones con la visión de un pictoralismo victoriano en el que el paisaje resalta sobre las personas.
http://www.vice.com/read/an-interview-with-justine-kurland

 Hemp Bracelet For Spanging
2008
C-print
30 by 40 in.  76.2 by 101.6 cm.


Artist Statement:
While the artist’s address is in New York, she spends most of each year on cross-country road trips and also travels internationally. Kurland scouts out her subjects-mothers, commune farmers, adolescent girls-very carefully, and then poses them in theatrical settings amidst grand landscapes, as if setting a stage in a vast, outdoor theater. The process of selecting the right location and subjects who believe in her vision can take several weeks; she likes to get to know the people and places she works with, immersing herself in different cultures as a sociologist would do. (CEPA Gallery)
Gallery on CEPA
 
 Waterfall, Mama Babies
2006
C-print
30 by 40 in.  76.2 by 101.6 cm.
Mama Baby, Ocean View
2006
C-print
30 by 40 in.  76.2 by 101.6 cm. 

5/8/2014

Scarpia 2014. Crónica de las XIII Jornadas de intervención artística en El Carpio (Córdoba)


Nunca la superstición de un número estuvo tan alejada de la realidad, Scarpia XIII ha sido una excepción que confirma la regla.
Unas jornadas artísticas basadas en el paisaje que comenzaron con la visión fotográfíca de Eduardo D´Acosta, audiovisual con el colectivo Taller de Casquería, acción e intervención con Albert Gusi y teórica con Fernando Castro; un elenco de nivel superior para unos encuentros dirigidos por Miguel Ángel Moreno en un pequeño pueblo del sur, El Carpio (Córdoba).

Once días de una intensidad física e intelectual alejadas de cuaquier artificio, una convivencia alimentada día a día con debates, aprendizaje, arte, paseos bajo el sol, chapuzones en la piscina, compañerismo y sobre todo, mucha agua.

La visión de otra realidad con los espejos de Eduardo.
La apertura de las jornadas corrió a manos del fotógrafo y profesor Eduardo D´Acosta, que nos presenta una conferencia en la que muestra el recorrido histórico fotográfico del paisaje y sus autores, desde sus orígenes hasta la actualidad. Continua con un taller práctico en el que los entornos del río Guadalquivir se prestan como escenario de la experimentación fotográfica a través de los espejos, una propuesta de búsqueda a través de una mirada surrealista.

Still del vídeo realizado con Taller de Casquería en Scarpia.

El retrato de un pueblo a través de la imagen en movimiento.
Las jornadas continuan con el colectivo Taller de Casquería, un grupo de arquitectos afincados en Madrid que trabajan hibridando la arquitectura, el arte y la comunicación.
Comienzan con una muestra de su recorrido profesional y nos plantean un taller práctico en el que, como un cadáver exquisito, vamos generando pequeñas piezas audiovisulaes que conforman un retrato de El Carpio y sus gentes.








Acción como juego.
Albert Gusi llegó con una explosión de vitalidad que hizo que nuestras pilas se volviesen a cargar a tope, no sólo nos encandiló con su trabajo y cercanía sino que nos hizo llegar a lo más importante de nosotros mismos, a nuestro yo infantíl y con ello, hacer que un pueblo entero volviese a disfrutar como hacía muchísimo tiempo no lo hacía.
Albert nos hizo trabajar como nadie, desde participar en sus acciones de las pelotas y los globos, crear rutas alternativas por El Carpio mientras pensábamos en el caminar,  sacar a pasear un rebaño de 100 pelotas rojas, como crear el diccionario de palabras exclusivas del pueblo que se quedarían para la posteridad en unas piedras a lo largo de un camino de tierra.

La intensidad del conocimiento a través de la retórica.
Si hay alguien que pueda cerrar unas jornadas sobre arte y dejarte con buen sabor de boca, ese no puede ser otro que el teórico Fernando Castro Flórez.
Con un intensivo taller compuesto por 4 conferencias teóricas de 4 horas cada una, en las que auna arte, política, economía, sociología, filosofía y ocio. Unas master class que requieren un gran estado de concentración en las que sientes como el conocimento te invade y lo agarras para no dejarlo escapar.

Sólo me queda decir, para finalizar, que el barco Scarpia seguirá navegando por mucho tiempo ya que con un gran capitán como Miguel ÁngelMoreno,  siempre llegará a buen puerto para ir cogiendo cada vez a más tripulantes.
Artista visual participante en Scarpia XIII 

Scarpia es un proyecto artístico que persigue analizar y poner en práctica enseñanzas y experiencias relacionadas con el arte conocido como de puertas para afuera ( arte público, participativo, arte social, proyectos de intervención en la naturaleza) generando desde hace ya doce años unas jornadas que fomentan iniciativas y creaciones en estas disciplinas.
Las jornadas tienen una duración de dos semanas donde participantes de cualquier parte de la geografía desarrollan en El Carpio (Córdoba, España) proyectos de arte público bajo la dirección de los artistas más prestigiosos del panorama nacional e internacional.  
Más info en la web y redes sociales: http://scarpia.es/web/

26/7/2014

Adam Panczuk, works "Karczeby" & "Actors"

 
 Dos proyectos en los cuales el fotógrafo polaco Adam Panczuk explora la Polonia rural en retratos. Os invitamos a conocer su trabajo.





 http://www.positive-magazine.com/photography/karczeby-by-adam-panczuk-yours-gallery/
 Adam Panczuk delivers a fascinating documentation of farmers in Eastern Poland in Karczeby. The polish word Karczeb describes a farmer deeply rooted in his cultivated land. The subject matter is particularly timely as farmers all over the globe struggle to make a living off of the land their families have cultivated for centuries in the wake of Monsanto and large-scale corporate farming. The book includes rich black & white portraits of the farmers in their land. Another book of portraits is included within Karczeby — depicting a group of amateur actors who farm fields during the day and act in plays in the evening. Source: Photo-eye Bookstore






Actors

Amateur actors from the local folk theater „Czeladonka” from Lubenka, near the border between Poland and Belarus. They perform scenes based on old customs and rituals, cultivated by generations. The actors are farmers, who work in the fields during the day. They only have evenings to work on their plays.
One show is often played by a whole family. Sometimes even three generations of actors take part in one performance. Staging takes place outdoor in different parts of the village. The audience follows the actors as they move with their stage. In the end, the actors together with the spectators join a feast.

Adam Panczuk (1978) lives in Warsaw. In his work he travels to wherever he finds an interesting subject. He studied at the University of Economics and photography at the Multimedia Communication Department of the Academy of Fine Arts in Poznań. With his projects Pańczuk seems to be asking questions, at the same time directly and metaphorically, about identity, consciousness and attitude towards life of the people he meets along the way. His unique skill to tell gripping yet intimate stories with images has won him many prestigious awards to date.  Adam is member of Sputnik Photos.
Adam is represented by La galerie particulière and Picturetank, Paris, France.