9 sept. 2017

8ª Temporada del Centro de Arte y Naturaleza Cerro Gallinero de Hoyocasero, Ávila.


El sábado 9 de septiembre a las 12h se inaugura la 8ª Temporada del Centro de Arte y Naturaleza Cerro Gallinero de Hoyocasero, Ávila.
Este año la Colección permanente contará con las obras de Sergi Quiñonero, John K. Grande, MENHIR y Carlos de Gredos. Como novedad se estrenará el plano guía diseñado por Adrián Martín Jiménez.

 Sergi Quiñonero "1 metro lineal"




Sergi Quiñonero "2 metros cuadrados"



 Sergi Quiñonero "3 cubículos de cielo"



El proyecto de Sergi Quiñonero “consiste en 3 obras que forman un conjunto. Todas ellas tienen un nexo común, se trata de 3 propuestas en las que se dimensiona lo humano en relación a lo natural, por contraposición de diferentes elementos de medida, siempre partiendo del estándar del metro (lineal, cuadrado y cúbico). La pretensión de esta obra es hacer perceptible y evidente la pequeñez del ser humano en comparación con la magnificencia de la Naturaleza”. “1 metro lineal” y “2 metros cuadrados” han quedado registradas fotográficamente, la primera en varios emplazamientos del Cerro con una barra de madera de sección cuadrada y pintada de blanco, la otra se realizó también en primavera y con las flores amarillas del piorno serrano sobre una base de granito.
“3 metros cubículos de cielo” (2012-17). Consta de tres cubos de 1 metro de lado construidos con lajas del lugar y abiertos, formando los tres con uno de sus lados la figura de un triángulo equilátero.
“En el título se plantea un juego de palabras, cúbico frente a cubículo, con el que se pretenden abrir los diferentes significados de la obra. Por otro lado, la conexión entre el Cerro y el aire que lo envuelve, entre la tierra y la atmósfera, la montaña y el cielo, produciéndose un encaje y/o anclaje imaginarios entre ambos elementos.
El resultado final también permite la observación del interior de los cubos, al quedar éstos abiertos. Se podrán percibir los cambios que se produzcan en ellos a lo largo de la diferentes estaciones del año: el crecimiento de la hierba, su secado, el depósito de nieve, etc.”.



La obra de John K. Grande “Curando las heridas” es un pensamiento alojado en una de las innumerables grietas de las que posee el Cerro, “Nature will be the art which we are a part of” que podríamos traducir por “La naturaleza será el arte del que formamos parte”. La frase está realizada en aluminio con las letras en hueco. Se asemeja a una pequeña venda o gasa como si estuviera curando la “herida” sufrida durante siglos. El arte como elemento curativo ante la vida, ante el transcurrir del tiempo.
John nos ha escrito que “la naturaleza es algo físico y, a medida que el mundo cambia, muchos de esos cambios son invisibles, pero todos ellos implican a la naturaleza, la fuente de la vida y del arte. Con una experiencia directa e intuitiva como guía en este viaje y una sensibilidad efímera, el arte puede girar en el futuro para incluir la tierra, la permacultura, una visión del mundo inclusiva y sostenible. El arte es naturaleza, así como simbióticamente somos parte de este eterno fenómeno creativo, la naturaleza. La naturaleza será el arte del que formamos parte.
La naturaleza es sanadora, y ayuda con los traumas del viajar, nos anima a darnos cuenta de que lo común en la cultura es la naturaleza”
John es una figura destacada en el campo del arte y la ecología. Historiador, antropólogo, crítico de arte, comisario de exposiciones y poeta; con una amplia trayectoria y una extensa obra publicada. En español tenemos “Diálogos Arte Naturaleza” publicado por la Fundación César Manrique.
El 8 de diciembre de 2016 el Cerro recibió la visita de John, con motivo de un periplo alrededor del mundo para la preparación de su siguiente libro. Con esa visita cumplió con el requisito para poder presentar la obra que ahora se inaugura. El día de la inauguración contaremos con su presencia, venido desde Canadá. Para más información: http://www.johnkgrande.com/ y https://www.amazon.com/John-K.-Grande/e/B001JOCFCM



 Nuestro diseñador gráfico Adrián Martín Jiménez en plena faena con la última parte del código QR de Menhir. Trabajar con nuevas tecnologías encierra una parte de incertidumbre, como descubrir cuál es el método exacto para tallar el código QR en una roca de granito y que al final se pueda leer. Problema resuelto. 

Dos códigos de N. Roman, con sus composiciones "Sonando el Cerro" e "Infinito".

El dúo MENHIR formado por Coco Moya e Iván Cebrián han tallado en una roca el código QR de "Sol Quieto".
“La obra es una composición musical para el solsticio de verano. Proviene de la etimología de la palabra "solsticio". Del latín: solstitium, de sol y statum, significa literalmente cuando el sol está estático. El código inscrito en la piedra, es el único lugar desde el que se puede acceder a la 

música, que consiste en un juego rítmico de voz y sintetizador analógico, donde cada instrumento corresponde al sol y a la oscuridad. El ritmo se entrelaza o se desfasa correspondiendo a cada época del año: el equinoccio de otoño, solsticio de invierno, equinoccio de primavera y solsticio de verano. Esta pieza para el Cerro se convierte en un observatorio de los ciclos solares, inspirada en los conjuntos de menhires que forman un reloj astronómico. El código QR funciona como una partitura, que se puede leer, y que une la experiencia física del escuchante al menhir sonoro”.
MENHIR fue el primer grupo que dio un concierto en el Cerro, el 9 de julio de 2016 y ahora nos regalan esta obra anclada en este paisaje. MENHIR, música para activar el territorio.
Para más información: https://menhir.es/

 "El descansado segundo viaje" de Carlos de Gredos.



Carlos de Gredos nos presenta “El descansado segundo viaje” (2016-17).
Si Juan Galdeano presentó el año pasado su obra “De la tierra a la tierra”, ese proyecto casi imposible poniendo en el punto de mira la desaparición del Cerro, ahora aparece esta
piedra casi regular, triangular y con un ángulo de 90º, como si hubiera sido traída desde un taller de cantería, pero siempre ha estado ahí, en la superficie del Cerro, como esperando a ser intervenida. Se presenta naturalmente, porque ha nacido en este paraje, como formando parte de un cementerio civil o aconfesional. Todos nos podemos ver reflejados en su simbología causal. Si miramos al norte en sus 68 cm de altura leemos la palabra inglesa TRIP, viaje, excursión, paseo, aunque otra acepción es tropiezo, traspié, hacer tropezar. Hasta aquí nada singular, se hace referencia a este lugar como propuesta de viaje. La sorpresa viene cuando desde el norte, desde la sombra, leemos solamente la terminación de la palabra, RIP, abreviatura de Requiescat in pace (descanse en paz en latín) que coincide con la misma abreviatura en inglés Rest in peace.
Este poema concreto en dos lenguas nos anima a la esperanza, a imaginar un segundo viaje relajado.


Como viene siendo costumbre desde la inauguración del Cerro, por la tarde  a las 19:41 h contaremos con el “Recital de poesía 1 hora antes del ocaso”. En esta ocasión el poeta invitado es José María Parreño y el lugar para dar continuidad al rito y a la liturgia a través de los siglos, el Altar vetton de Hoyocasero.
Parreño es poeta, gestor cultural, comisario de exposiciones, crítico de arte. Ha sido director del Museo Esteban Vicente de Segovia y actualmente es profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense.
Tiene editados cinco poemarios y el último es Pornografía para insectos, con el subtítulo El desvividor. En su prólogo escribe que “es la autobiografía de un yo al que antes no había tenido acceso”. Podríamos decir que busca las realidades que están presentes aunque no todas las podamos ver, vivir y desvivir.
Hablando otra vez de causalidades y de casualidades el título de su último poema es

EPITAFIO
Aquí descansa el cuerpo,
su alma no:
transeúnte del aire
sigue en vilo./...
                                          
Inauguración: 9 de septiembre, 12 h

7 sept. 2017

¿Cuánta tierra necesita un hombre? de León Tolstói (Libros ilustrados)





 Escrito en 1886, ¿Cuánta tierra necesita un hombre? es una modernísima parábola sobre la ambición del ser humano. Pajom es un campesino al que ninguna extensión de tierra satisface: cuanta más tiene, más necesita. Al conocer que los habitantes de una lejana región, los bashkirios, le ofrecen tanta tierra como pueda recorrer en un día, no lo dudará e intentará abarcar la mayor cantidad posible...

La prosa de Tolstói —decía Nabokov— late al ritmo de nuestro corazón. Elena Odriozola (Segundo Premio Nacional de Ilustración 2006) ha captado ese pulso narrativo y nos lleva con sus imágenes a la tierra que vio nacer a Pajom, permitiéndonos acompañarle en su viaje por la estepa rusa, marcado por el ritmo de su ambición. Las vacas serán testigo de ese afán.



Pajom vive con su mujer e hijo en su parcela de tierra en Siberia. Aunque no es grande, lo que cultiva le da para mantener a su familia. Sin embargo, su huerto no es lo suficientemente vasto para su ambición. «Si solamente tuviera más tierras —suspira mientras eleva la vista por encima de la cerca de su pequeña propiedad—, podría ser al fin feliz del todo».

Martin Veyron (Gran Premio del Festival de Cómic de Angoulême 2001) adapta con éxito el relato de uno de los grandes autores clásicos, León Tolstói (Guerra y Paz, Anna Karenina). Una fábula atemporal sobre la codicia y la ambición de los hombres calificada por James Joyce como «una de las mejores historias de la literatura contemporánea».

 http://www.normaeditorial.com/ficha/9788467926194/cuanta-tierra-necesita-un-hombre/

Lev Tolstói (Yasnaia Poliana, 1828 - Astapovo, 1910)
Novelista ruso, profundo pensador social y moral, y uno de los más eminentes autores de narrativa realista de todos los tiempos.
Después de un breve y poco afortunado intento por mejorar las condiciones de vida de los siervos de sus tierras, se entregó a la disipada vida de la alta sociedad aristocrática moscovita. En 1851 decidió incorporarse al ejército. En el Cáucaso entró en contacto con los cosacos, que influyeron mucho en sus novelas cortas.

Tolstói regresó a San Petersburgo en 1856, y se sintió atraído por la educación de los campesinos. Abrió en Yasnaia Poliana una escuela para niños campesinos en la que aplicó sus métodos educativos, que anticipaban la educación progresista moderna. En 1862, se casó con Sonia Andréievna Bers, miembro de una culta familia de Moscú. Durante los siguientes quince años formó una extensa familia, administró con éxito sus propiedades y escribió sus dos novelas principales, Guerra y Paz (1869) y Ana Karenina (1877).

"Poemario di campo" de Alonso Palacios y Leticia Ruifernández



 Alonso Palacios, me enseñó hace años sus poemas hermosos, puros, hijos de la tradición oral, sobre animales y plantas. Para ilustrarlos, tomé un cuaderno apaisado, las acuarelas y fui en busca de las plantas y animales sobre las que Alonso había escrito sus poemas mínimos. De todos los poemas que había, (más de cien), han entrado en este Poemario, tan solo aquellos cuyos protagonistas se cruzaron en mi camino durante la primavera y el verano de 2015. Hubo algunos animales que, como el saltamontes, aparecieron y una vez pintados, me di cuenta de que no tenían poema. Entonces Alonso creaba uno exprofeso para ellos. Y así hasta que al cuaderno no le quedaron páginas: 10 bichos, 10 árboles, 10 pájaros y 10 flores y frutos. Algunos, como la lagartija, tendrán que esperar a otro libro…

Leticia Ruifernández, 2017.




POEMARIO DI CAMPO
Alonso Palacios (textos), Leticia Ruifernández (ilustraciones)
Traducción de Francesca Lazzarato
Edición bilingüe castellano italiano
Editorial Orecchio Acerbo
Año de publicación: Roma, 2017
96 pp. | 24,5 x 10,7 cm.
Precio de cubierta: 18,50 €

Edad de lectura: desde los 4 años



Otras obras ilustradas por Leticia Ruifernández:


Antología ilustrada de poemas sobre los árboles y el bosque. 
La mano delicada del pintor que adivina más allá de lo que vemos. La mano del poeta que escribe del árbol de la vida, anunciando que no estamos separados, que somos un bosque, de diferentes texturas y colores, que se escucha sin embargo en la distancia y se sabe vivo porque la voz del otro le nombra. Más de setenta poemas, acompañados de vibrantes ilustraciones. Federico García Lorca, Pablo Neruda, Wislawa Szymborska, Rafael Alberti, Camilo José Cela, Gioconda Belli, Fernando Pessoa, Walt Whitman y muchos más.



El bosque brinda a los niños protagonistas la posibilidad de la aventura. Recorrerlo, buscar animales, escuchar sus ruidos, hacer de este espacio un lugar de juegos y un lugar secreto. La ilustradora ha puesto aquí todos sus colores para iluminar las cuatro estaciones del año y ha dibujado y escrito un libro repleto de vida con las emociones de unos niños que tienen la suerte de vivir tan cerca del bosque. 

Más títulos en: 

"Kalo Pothi, un pueblo de Nepal" de Min Bahadur Bham, 2015.








Sinopsis: 

En un pequeño pueblo al norte de Nepal, Kiran y Prakash, dos amigos inseparables a pesar de pertenecer a diferentes castas, deciden criar una gallina para ganar algo de dinero mediante la venta de sus huevos. Pero un día la gallina desaparece. Para encontrarla inician un viaje, sin pensar en el peligro existente debido al frágil alto el fuego en la guerra civil que asola al país.





"Paisaxes da Capelada" de Alberto Lobelle, 2017.





Sinopsis:
El granito negro de la Serra de A Capelada se formó en la Época Precámbrica, a partir de magma, hace 1.160 millones de años. Las rocas permanecieron a gran profundidad hasta que afloraron cuando Pangea se fracturó, hace 200 millones de años, produciendo unos acantilados de 600 metros de altura. El Homo sapiens sapiens apareció en la Tierra hace 200.000 años.




Biografía del Director:
Formado en la Escola de Imaxe e Son da Coruña (EIS), Alberto Lobelle alterna su trabajo en series de televisión, anuncios, documentales y películas con la realización de obras de marcado carácter independiente. En 2011 dirigió su primer largometraje Matisse se escribe con dos eses, seleccionado en DocumentaMadrid y Aljazeera International Documentary Film Festival, entre otros festivales. En 2015, su mediometraje Den Pobedy: Día da Vitoria, realizado con material encontrado, tuvo su estreno mundial en el FIDMarseille. En 2017 presentó su nuevo film Paisaxes da Capelada.

Más info en:

https://www.facebook.com/PaisaxesdaCapelada/

http://www.documentamadrid.com/es/ficha/pelicula/paisajes-de-a-capelada/

27 ago. 2017

Rodrigo Cuevas


- Pero, ¿quién es Rodrigo Cuevas? 

- Soy un agitador folclórico. En realidad el personaje de Rodrigo Cuevas es el propio Rodrigo Cuevas, solo que exagerado, llevado a la enésima potencia.

Cuando se habla de Cuevas (Oviedo, 1985) se monta una buena maraña de conceptos. Electrocuplé, cabaret, tonada glam, bollywood, electropop, pasodoble, asturianadas, folk, una buena tonelada de referencias y descripciones como agitador folclórico, sex symbol de la copla, exponente del movimiento sexyfolk, mezcla de pin up y aldeano astur. Cuevas no es nada de eso y lo es todo a la vez, un crisol con piernas bien torneadas y torso fibroso donde todo esto se revuelve y toma forma. Dice estar influenciado por el glamour de Tino Casal, el humor de Martes y Trece, el desparpajo (y el bigote) de Freddy Mercury, el cachondeo de Lina Morgan. “Pero también mucha gente que no es famosa, gente antigua que voy conociendo por los pueblos de Asturias, y que fabrican cestas o quesos”, dice. 

Hay algo que Cuevas seguro no es: una vedette petarda. Detrás de la fina cáscara de frivolidad y cachondeíto, se encuentra un músico sólido, formado en piano clásico en el Conservatorio de Oviedo y especializado en la Esmuc de Barcelona en Sonología. Después se hizo profundo estudioso de la etnomusicología, es decir, del estudio de las dimensiones culturales o sociales, etc, de la música. Cuando agarra el pandero cuadrado y canta a capella una canción de los vaqueiros de alzada, una tribu de ganaderos nómadas que conserva sus costumbres ancestrales en las montañas de Asturias, se le pone a uno la piel de gallina. "Me interesa la relación de la música con los seres humanos, los diferentes folclores y músicas del mundo. Desde los ritmos tribales hasta las músicas tribales contemporáneas", explica. 

El artista vive en profundo contacto con la tierra, entre Asturias y una pequeña aldea de Pontevedra llamada Barbeira de Arriba, de unos quince habitantes, donde comparte existencia con la burrina Sofía, una pita, dos perros y dos gatos. “Tenía dos ovejas, pero me las mató un lobo”, cuenta algo compungido.


Rodrigo Cuevas con su burra Sofía.