21/10/2014

Abel Robino "Retratos de Golondrina"


 
Piezas del proyecto expuestas en Estampa 2014 (Madrid) dentro del stand de Dinastía Vivanco. 


"Retratos de Golondrina" se trata de una muestra en la que el artista argentino afincado en Francia, Abel Robino, ha querido dar visibilidad a la emigración temporal y repetitiva que cada año se produce en diferentes lugares del mundo y que está vinculada a la agricultura. De ahí el título, porque los temporeros, al igual que las aves migratorias, han de viajar en busca de otras latitudes, condicionados por las estaciones y las épocas de cosecha, para partir de nuevo, de tal modo que no se llega a producir integración ni arraigo. Estos retratos públicos de gente anónima, esconden una realidad de plena actualidad.
Quizá por ello las personas retratadas aparecen tras una especie de celosía que dificulta la visión, salvo en la mirada limpia que el autor ha respetado intencionadamente, y que fuerza a una reconstrucción por parte del observador. "La finalidad es que el público tarde en descubrir a la persona, al trabajador que está en la fotografía, porque nunca llegamos a conocer del todo al otro" señala Abel Robino. Quizá, si viajamos un poco más allá, los caminos que surcan estas imágenes de grandes dimensiones nos ayudan a "descubrir al otro en su cárcel propia". Quizá los mil caminos de las migraciones, y los de nuestra propia vida, se entrecruzan y surcan las huellas físicas y espirituales, tal y como reflejan la imágenes de Retratos Golondrina. 


Briones, el terruño de nubes y cielo que inspira

Abel Robino siente una gran atracción por Briones, por la luz, por cómo las estaciones modelan el paisaje. Refresca sus recuerdos de lo que personalmente vivió de joven entre Bolivia, Chile y Argentina. "Entre este terruño de nubes y cielo hay una energía que me llama la atención. Me siento muy cómodo en Briones".
Las 18 obras que integran la exposición parten de una serie de fotografías realizadas por Diego Pittaluga, entre octubre 2011 y octubre 2012, en los viñedos de Bodegas Dinastía Vivanco en Briones. Tras un año de trabajo intenso, ahora ven la luz. "Siento que le debo algo a estas personas que aparecen en las fotos. Mi deuda trato de saldarla con la exposición. En el momento de tomar las fotografías junto con Diego Pitalugga no quise conocer su historia personal para no mediatizar el resultado final. Ahora, una vez concluido, me gustaría conocer más de ellos y de sus circunstancias" confiesa el artista.
Casi una veintena de obras integran esta exposición. Se trata de fotografías retocadas y recortadas en capas. La idea surge de la fusión de dos corrientes en la trayectoria de Abel Robino. De un lado, su experiencia en Pekín y
Shanghai, en un trabajo de intervención artística (técnica de destrucción) sobre libros y cuadernos que llamó "Hara-Kiri-Books", y que estaba destinado a la Exposición Universal de 2010. Esta obra se enmarcaba dentro de una serie más amplia denominada "Libros Predictivos". Por otro lado, su pasión por el graffiti, una disciplina en la que estuvo investigando durante el año 2012.
El proceso de trabajo, una vez impresas las imágenes en gran formato, continúa "dibujando con un cuchillo (cutter)". Cada plancha de fotografía tiene entre 5.000 y 8.000 cortes, y cada obra consta de cuatro planchas, por lo que para cada obra han sido necesarias más de 30.000 incisiones. "Me llegan a doler las manos, pero nunca me corto los dedos" reconoce Abel Robino, que dedica intensas jornadas a sus obras "a veces desde las 2 de la tarde, hasta las 4 de la mañana, ininterrumpidamente".

 Abel Robino junto a sus piezas.

La curiosidad de tocar las obras 

La muestra está compuesta por una pieza grande de 160 x 180 cm., sin enmarcar, para que los visitantes puedan ver el proceso de trabajo, puedan tocar y meter la mano en las hendiduras... Participan así de un boceto que desvela el proceso creativo.
A ella se suman cinco obras de 70x70 cm. también protagonizadas por los "trabajadores golondrina", aunque en este caso los rostros están definidos por la luz y agrupadas bajo el epígrafe "Los iluminados". Hay dos retratos en negro profundo para mostrar un contrapunto, con un fondo diferente, y un retrato doble en color y blanco y negro. Completa la selección una serie de grandes fotografías, primeros planos de 170x170 cm. que empequeñecen al observador, lo aniñan frente a su enorme tamaño. Es la llamada perspectiva del gigantismo que el autor ya ha explorado en otras ocasiones.
El también argentino Diego Pittaluga, fotógrafo y artista polifacético, con el que Robino lleva más de una década colaborando, fue el encargado de realizar las fotografías. Una fructífera relación artística en la que Pittaluga aporta el toque crítico y, tal como señala Abel Robino, "me comprende". Ellos, junto a otros artistas de diversas disciplinas (músicos, video creadores, pintores...) integran en París el colectivo TAC, Territorio Autónomo de Creación.

 Portada de catálogo imagen superior e invitación a la exposición en el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco en la imagen inferior.

Un artista golondrina exiliado en París

Poeta y artista plástico, Abel Robino nació, en 1952, en la ciudad de Pergamino, la llamada "Perla del Norte", situada a poco más de doscientos kilómetros de Buenos Aires. Estudió en la Facultad de Bellas Artes de La Plata y realizó el Máster en Artes Plásticas. Afincado en Francia desde que en 1982 hubo de exiliarse, se ha convertido en un artista de referencia a nivel internacional. "Me identifico mucho con la idea de golondrina, la de ir de lugar en lugar, buscando algo."

Entre sus obra lírica se encuentran títulos como Obsesión (1978), Las especies de la noche (l982), El estado de la quietud (1986), Hiel por hiel (1997) y Poemas (2004). Creador precoz, desde sus primeras obras la pintura y la poesía han ido de la mano. "Me inclino porque la poesía sea canto, como lo quiere la vieja tradición homérica, y porque todos los recursos y procedimientos empleados giren en función de poder pronunciar la palabra", señala. Sus obras artísticas han estado expuestas en diversos países de América, Europa y Asia, entre ellos: Argentina, Brasil, Cuba, Francia, Bélgica, Alemania, Suecia, China...
"Solamente sé quien soy en el momento en que estoy trabajando. La muerte llegará entre cuadro y cuadro, pero no mientras estás pintando. Lo único que vale es el momento de la creación."

Fuente: https://www.vinetur.com/2013103113782/dinastia-vivanco-expone-la-muestra-retratos-golondrina.html
http://abel.robino.free.fr/index.php
http://www.radioharo.com/2013/10/30/el-museo-de-la-cultura-del-vino-dinastia-vivanco-acoge-una-nueva-exposicion/

18/10/2014

Anna Talens



 
 Hortus conclusus
2013
Berlin
Paper, ink and polyamide
20 x 27 x 20 cm
Exhibition space: Espace Surplus, Berlin (DE).
© Anna Talens

 Vista de la pieza en su instalación durante la feria de arte Summa 2014 en Madrid.


 Red de niebla
2013
Berlin (DE)
Silk and feathers
In room 350 x 300 x 20 cm
Exhibition space: Espace Surplus, Berlin (DE).
© From this Photo Heinrich Hermes
 Statement 

I define my artwork as object-sculptures and installations of poetic existential materiality and identity that also recovered, in our digital age, analog and traditional, manual and primitive processes of making.

My process of making is based on two principles: the use of handmade repetitive processes and the reuse of objects that already exist, known as objet trouvé. The results are unique pieces that connect the viewer with something recognizable and something strange, making the ordinary extraordinary, in a process of transformation of the existing materials of the tangible world.

It is a constant the dialogue between materials and the coexistence of opposites. I apply artistic resources such as repetition, arbitrariness and accumulation, by cultivating a minimalist perverted by the presence of color and the texture of the material.

Always looking for the beauty of imperfection in the objects, reflected by the manual processes and the shape of the elements coming from the world of nature.

I tell stories about the complexity of existence through objects. I share the poetry of the simplicity, of the rustic and beautiful. The result are minimalist arrangements, which are corrupted by the irregular shape of the elements, captivating the viewer through the contemplation of an object displayed almost as sacred.


 Five cages
2013
Berlin (DE)
Paper, silver and silk
Exhibition space: Espace Surplus, Berlin (DE).
© Anna Talens
Trabajos de la artista española residente en Berlín Anna Talens
Más información y otras piezas en su web:

17/10/2014

La voz del Concejo, proyecto documental


La voz del Concejo es un proyecto audiovisual que tiene como objetivo difundir la figura del concejo de vecinos, analizándolo desde un punto de vista objetivo, y presentar una candidatura para que sea declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
Para contribuir a la difusión del proyecto e informar del estado del mismo, las entidades colaboradoras, entre las que se encuentra la Fundación Cerezales Antonino y Cinia, han creado una página en Facebook que sirve de complemento al blog del proyecto.
Os dejamos en enlace y os animamos a formar parte de un equipo que trabaja por el conocimiento, la investigación y la protección de una figura de vital importancia en la historia, con especial presencia en los pueblos del norte de España.
Facebook de La Voz del Concejo
http://lavozdelconcejo.bambarazinema.com/



Extraído de la página de Facebook

Muchos os preguntaréis ¿Qué es la voz del concejo? ¿De qué va este proyecto? Lo que queremos proponeros es que #Lavozdelconcejo lo hagamos todos. ¿Y de qué manera? Lo primero es saber que este proyecto está dedicado a los Concejos del Norte de España y que lo hemos iniciado para difundir su conocimiento y mejor comprensión. La finalidad última es solicitar la declaración de los Concejos del Norte de España como Patrimonio Inmaterial Cultural ante la UNESCO. Y también estamos llevando a cabo una extensa documentación audiovisual sobre los concejos a lo largo de grabaciones realizadas en más de dos años desde que comenzara el proyecto. En los siguientes posts os iremos dejando información para que vayáis empapándoos bien de todo ello y nos ayudéis a realizar un sueño: Que #Lavozdelconcejo seamos todos y todas
Este audiovisual que compartimos hoy documenta nuestra primera gran cita ante el público. Atentos porque se explica mucho sobre el proyecto. Podeís verlo de varias veces o quedar para compartirlo entre amigos (que dura lo suyo) ¡¡¡Que lo disfrutéis!!!
http://vimeo.com/84664054



15/10/2014

'Los campesinos no tienen quien les escriba' Jaime Izquierdo Vallina


 Los campesinos no tienen quien les escriba

Decía Álvaro Cunqueiro: «No hay oficio más intelectual que el de labrador». Yo también lo creo. Los campesinos escribieron directamente sobre la piel de la tierra, la tatuaron, le dejaron su huella impresa, dibujando a escala 1:1 en sus geografías, dehesas de castaño, viñedos, caminos que cosen como un hilván las distintas partes de su mundo y aldeas de casas humeantes que olían a fuego de leña y pan de maíz. Escribieron sobre la tierra, pero no han escrito nunca nada sobre el papel. Los libros y las leyes de papel nacieron en la ciudad, como las religiones imperiales, y por eso a los campesinos, vinculados a los ciclos de la naturaleza, se les llamó en la Roma cristianizada paganos: los que viven en los pagos ajenos a las creencias de la ciudad, los pagesos en Cataluña, los que hacen país o los paisanos. Los que al escribir sobre la tierra hicieron los paisajes son, por deriva etimológica, los mayores intelectuales de la humanidad. Yo lo veo como Cunqueiro... «Los desnudos surcos son como una señal de intelectual posesión que el hombre hizo de la tierra».

La industrialización española, primero la de las fábricas y después la de la agricultura, se empeñó en tratar a los campesinos de ignorantes, de faltos de cultura, de analfabetos? Si la urbana sociedad romana tan solo los calificó, nuestra sociedad industrial fue más allá: primero los descalifico y luego los condenó. En la universidad española de los años setenta, nacida también del pensamiento industrial absoluto, nunca nos contaron que los campesinos fueran los intelectuales de la tierra. Y aun a pesar de que Ortega y Gasset lo había advertido: «Yo, que soy profesor universitario, necesito de la colaboración de los pensamientos aldeanos mucho más que ellos de los míos».
Tampoco nadie estimó que el contrastado empirismo acientífico de los campesinos fuese, por lo general, más certero en la gestión complejísima de sus pagos -que ahora llamamos «espacios naturales»- que las porciones de ciencia fragmentada, reduccionista, simple, especializada con las que hemos desarticulado el monte en nombre de la «protección de la naturaleza». Una protección de papel.


En España, los campesinos no han tenido quien les escribiera. No incluyo a los grandes literatos, o a los naturalistas de campo, desde Miguel Delibes hasta Tono Valverde o Pedro Montserrat. Ni a historiadores, como Caro Baroja; a geógrafos, como Jesús García Fernández o a ecólogos como González Bernáldez. Me refiero a escritores vinculados a la sociología política, o al pensamiento complejo, inexistentes durante la dictadura y ausentes todavía tras casi cuarenta años de democracia.
No así en Francia, donde los campesinos sí tuvieron quien les escribieran, y quien les defendieran, para evitar que el pensamiento urbano central y único, las emergentes políticas de modernización industrial y las de intensificación conservacionista, arrasaran la memoria de su trabajo y ocultaran a la sociedad la decisiva influencia que tuvieron las comunidades campesinas en la conformación de las muy diversas culturas del país, la conservación local de las naturalezas, hibridadas entre lo doméstico y lo silvestre, y la conspicua organización del territorio.


Escritores comprometidos políticamente, y de la talla de Bordieu, Mendras, Duby, Levi-Strauus..., abrieron ya hace décadas un amplio debate social que tuvo decisiva influencia en el devenir de la política francesa, y en la legislación aplicable a los territorios marginados por el progreso intensivo, y que se puede resumir en la idea de: conservación de la naturaleza, sí, pero no sin los paisanos; desarrollo rural, sí, pero no sin el «arte de la localidad». Y gracias a ello hoy en Francia nadie, ni de derechas, ni de izquierdas, discute esa cuestión. Esa forma de ver el territorio y la naturaleza, con la mano del campesino por el medio, es asunto sobre el que nuestros vecinos no discuten.
Cualquiera que repase la historia de las políticas de ordenación del territorio rural francés, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días, verá la influencia del pensamiento paysan y de la importancia del terroir -que acuñaron sus investigadores- en la política gala. Y gracias a ese trabajo, cualquiera que entre hoy en la página web de los parques nacionales franceses verá como la rehabilitación de los sistemas de pastoreo vernáculo se ha convertido en el primer objetivo de conservación en los más destacados espacios protegidos de montaña del país. Las autoridades francesas encargadas de la conservación han vuelto sus ojos a una idea enunciada por Aristóteles: «Hay que encontrar el Principio, luego, todo se nos dará por añadidura». 



Y mientras tanto en España la política sigue a uvas. Y lo peor de todo es que no vienen buenos tiempos para intentar poner orden. Aunque tengamos identificado el momento de nuestra historia en el que renunciamos a considerar la memoria campesina como pieza esencial del patrimonio para construir el futuro, no parece que el pensamiento político, en ninguna de sus marcas partidarias, esté a la altura de las circunstancias para reconducir la situación.
El asunto es grave pues empezamos a ser conscientes de que el profuso y alambicado edificio administrativo de papel que hemos construido para «proteger» las tierras de los campesinos ausentes, aparte de endeble, está mal cimentado y tiene aluminosis. Se cae a pedazos. Y los pagos de los campesinos mientras tanto se han convertido, como cantan los aragoneses de la Ronda de Boltaña por letra de Severino Pallaruelo, en «un país de anochecida». Un país de anochecida que necesita con urgencia que llegue el día y se haga la luz..

Jaime Izquierdo Vallina es escritor y especialista en desarrollo rural. Publicado en La Voz de Galicia el 12 de octubre de 2014.

11/10/2014

Fuentesal y Arenillas en Z Jornadas de Arte de Montalbán y La Harinera de Pedro Muñoz.

 programa para las microresidenZias de Espacio Islandia en Montalbán dentro de Z
 Alegría y Piñero trabajando en Montalbán
MicroResidencia #70
Neuma
http://www.encicloscopio.com/
MicroResidencia #71 “Estamos acostumbrados”.  
microresidenZias. Montalbán de Córdoba.
Viernes 26 de Septiembre de 2014.

El colectivo artístico Fuentesal y Arenillas (formado por Julia Fuentesal y Pablo Muñoz de Arenillas) fue el artífice de la microResidencia “Estamos acostumbrados”, programada por Espacio Islandia dentro del proyecto microresidenZias, realizado en el marco de Z Jornadas de Arte de Montalbán.

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Propuesta enviada por los artistas:

“No es extraño ver paisajes intervenidos por la mano del hombre, ya sea por la contaminación o por sus construcciones masivas. La mayor parte de la sociedad pasa por estas intervenciones que realiza el hombre en el espacio sin darle importancia, ya que terminan camuflándose en el entorno de una forma cotidiana.
Los campos y bosques están llenos de envases, bolsas, todo tipo de plásticos y basuras. La ignorancia o el descuido de algunas personas hacen que el medio rural se convierta en una escenografía natural con materiales artificiales.
Jugamos con la percepción, la ilusión óptica, creamos unas piedras falsas en el camino, una escenografía en el entorno natural con materiales artificiales, criticando esa falta de atención en los detalles o ese pasotismo ante las cosas.
Se realizarán una serie de fotografías de la intervención en el espacio rural que posteriormente serán expuestas o proyectadas en la sala expositiva acompañadas de las piezas reales, las cuales montaremos y distribuiremos en el espacio en las dos horas que dura la micro residencia.”

Texto extraído de la web de Espacio Islandia



 
Fue un orgullo para nosotros haber participado en Z III Jornada de Arte de Montalbán como artistas becados por Espacio Islandia para sus micro residencias.

Nuestro proyecto empezó dese que se pusieron en contacto con nosotros por teléfono, estábamos paseando por el retiro de Madrid, en ese momento el paseo se convirtió en un taller andante (risas). Era todo un reto hacer una residencia de dos horas de duración, se convirtió en una gran fuente de inspiración y un nuevo proyecto.



Una vez en Montalbán tanto el equipo de Z como el de Espacio Islandia se volcaron en enseñarnos las instalaciones, el espacio del que dispondríamos a la hora de realizar la microresidencia y que contáramos con todo lo necesario. Gente majísima, nos trataron genial.

Lo primero que hicimos fue comer con todo el equipo y zamparnos un buen “marmolillo”  (flamenquín gigante con queso) consejo de un autóctono. Posteriormente nos pusimos manos a la obra, investigamos el entorno rural  y sus alrededores, ya que Montalbán esta rodeado de verde y en nuestro proyecto presentado nos interesaba mucho el paisaje.

“Estamos acostumbrados” trata de un proceso de pruebas fotográficas del adaptamiento de materiales no naturales al paisaje rural, creando una escenografía con plásticos de color blanco que recrean formas de piedras en el terreno. Posteriormente colocamos estas estructuras y las fotografías realizadas  en el espacio expositivo asignado.

Unas jornadas donde pasarlo bien rodeado de personas a las que le interesa promover el arte contemporáneo, convivir por un fin de semana con la gente de Montalbán, introducirlos en el proceso de trabajo artístico e introducirte tú mismo en el proceso de trabajo de otros artistas. 




Montaje de las piezas en la sala.



 'EN TABLAS'  
Exposición final con los trabajos realizados durante su residencia en La Harinera, Pedro Muñoz (Ciudad Real).  
Julia Fuentesal (Huelva, 1986) y Pablo Muñoz de Arenillas (Cádiz, 1989); Viven y trabajan actualmente como residentes en La Harinera.
La línea de trabajo de Julia Fuentesal y Pablo Muñoz Arenillas, explora pasado, presente y futuro del desarrollo social y ecológico atendiendo a los modos de vida humano, individual y colectivo.

 Preparando el montaje de una de las piezas para la exposición EN TABLAS. En La Harinera residencia.

 http://www.theartboulevard.org/es/lab/post/12876/la-fibicc-inaugura-la-harinera-un-nuevo-centro-cultural-y-museo-en-la-localidad
 Nos gusta el trabajo de este colectivo que viven volcados durante los últimos meses realizando proyectos en diferentes enclaves del medio rural español gracias a residencias artísticas. Les deseamos mucha suerte y agradecemos su texto narrando sus experiencias en Montalbán durante Z y su "MicroresidenZia".
Más info sobre La Harinera en: