12 abr. 2018

Trampa eléctrica para velutinas

Hoy traemos un videomanual de cómo hacer una trampa eléctrica para velutinas.
La trampa es un modelo optimizado de José de Ourovello, que aproximadamente cuesta en materiales 12 € por trampa.

Es muy sencilla. Las medidas básicas son: 78 cmm x 102 cm.
Funciona con alimentador solar tipo: http://www.soutelanacalornatural.com/energias-renovables/5848-elimina-mosquitos-ecologico-solar-xunzel-8436533580030.html
En este tipo de alimentador se conectan los cables de la trampa directamente a los 2 polos de la bombilla matamosquitos, es sencillo.
Tambien funciona con otros alimentadores de bajo voltaje que proporcionen un alto amperaje.

Esta trampa no mata a las velutinas, las aturde, y las repele. Dicen que marcan el sitio como peligroso y no vuelven. Puedes poner un recipente con agua en la parte inferior de la trampa y morirán ahogadas.

Más info, antecedentes y cómo usarla en: https://www.youtube.com/watch?v=Q2RlBYy3Z18




12 mar. 2018

"Bajo las estrellas" de Félix Viscarret, 2007.

"Bajo las estrellas" de Félix Viscarret, 2007.

Sinopsis: Benito Lacunza, un trompetista de tres al cuarto, un crápula y un holgazán desastrado que va por la vida dando tumbos, vuelve a su pueblo natal en Navarra para asistir el entierro de su padre. Allí se entera de que su bondadoso hermano Lalo, apodado "el Hierros" porque se dedica a hacer esculturas con chatarra, está a punto de casarse. Su novia es Nines, una madre soltera prematuramente castigada por la vida, a quien Benito conoce de sus juergas adolescentes. Así que lo primero que se propone es librar a su hermano de Nines, pero no cuenta con Ainara, la hija de ella, una niña rebelde e introvertida con quien Benito acabará trabando una insólita amistad.

https://www.filmaffinity.com/es/film514828.html


http://www.elcultural.com/noticias/cine/Bajo-las-estrellas-de-Felix-Viscarret-gran-triunfadora-del-Festival-de-Cine-de-Malaga/500899

Basada en el libro de Fernando Aramburu "El trompetista del utopía" editado por Tusquets.

Sinopsis del libro: Benito Lacunza, metido ya en los treinta, flaco y ojeroso debido a una existencia más bien crapulosa, ayuda por las noches en la barra del bar Utopía, en el madrileño barrio de Almenara. Y algunas veces, si el jefe se lo permite, ameniza a los clientes tocando la trompeta. Mientras sueña con que alguien reconozca un día su talento jazzístico, recibe la noticia de que su padre –un antiguo requeté y hombre severo de quien no guarda buen recuerdo, dueño de unas tierras y una casa solariega en Estella– está agonizando. Azuzado por la Pauli –su pareja, y la mujer por la que come caliente y duerme bajo techo–, marcha al pueblo natal de la familia para reclamar su parte de la herencia. Pero en Estella le aguardan problemas imprevistos: su hermano Lalo, un joven conocido por su generosidad, está a punto de casarse con una mujer de intenciones más que dudosas. Benito decide tomar cartas en el asunto, aunque ignora que un extraño encadenamiento de circunstancias está a punto de cambiar su vida para siempre.

11 mar. 2018

Selección de Libros / Biblioteca Rural Contemporánea

        
La cultura que hace el paisaje. Escritos de un naturalista sobre nuestros recursos de montaña. 
Pedro Montserrat Recoder, 2009.

Naturaleza, paisaje, agroecología, tradiciones, memoria, ganadería, poesía, futuro, pasado y presente del medio rural en algunos libros aquí recomendados.


Las canciones de los árboles. Un viaje por las conexiones de la naturaleza.
David George Haskell, 2017.

El futuro es vegetal
 Stefano Mancuso, 2017.

Reino animal
Jean-Baptiste del Amo, 2017.

Una casa en Walden, sobre Thoreau y cultura contemporánea
Antonio Casado da Rocha, 2017.

Vidas a la intemperie. Nostalgias y prejuicios sobre el mundo campesino
Marc Badal, 2017.

Cuaderno de campo
María Sánchez, 2017. 
http://labellavarsovia.blogspot.com.es/2017/02/cuaderno-de-campo-maria-sanchez.html

[Desenterrando el silencio] Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar.
Varios autores, 2016.
https://blume.net/catalogo/1016-antoni-benaiges-el-maestro-que-prometio-el-mar-9788498016949.html

La vida secreta de las plantas
Peter Tompkins y Christopher Bird, 2016.
http://capitanswing.com/libros/la-vida-secreta-de-las-plantas/


Pan de Pueblo
Ibán Yarza, 2017.
https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2017/10/25/articulo/1508934687_264684.html
https://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/iban-yarza-publica-el-esperado-pan-de-pueblo-he-visto-panes-que-pense-que-ya-no-existian-diadelpan

Atlas Ilustrado Pueblos de España
Varios autores, 2014.
http://www.editorialsusaeta.com/venta-libros.php?editorial=Susaeta&ref=S0851173&id=57771

Otros libros de temática rural y reseñas en el interesante blog de Mallata:
 http://mallata.com/?p=2573

"Errementari" de Paul Urkijo Alijo, 2017.


"Errementari" de Paul Urkijo, 2017.





Sinopsis: Han pasado 10 años desde de la primera Guerra Carlista de 1833. En un pequeño pueblo de Álava, un comisario del gobierno llamado Alfredo investiga un suceso que le lleva hasta una siniestra herrería en lo profundo del bosque, donde vive un peligroso y solitario herrero llamado Patxi. Los aldeanos de la zona cuentan oscuras historias sobre él relacionadas con robos, asesinatos y pactos demoníacos. Hasta que por casualidad una niña huérfana llamada Usue consigue colarse en la misteriosa herrería, destapando la terrible verdad que se esconde tras Patxi el Herrero.







"Vidas a la intemperie. Nostalgias y prejuicios sobre el mundo campesino" de Marc Badal


"Vidas a la intemperie. Nostalgias y prejuicios sobre el mundo campesino."
Marc Badal. Prólogo de Irene García Roces 
224 páginas. 14,5 x 17 cms. 17.00 €. Ed. Pepitas de Calabaza.

Un libro de Pepitas de Calabaza que invita, una vez más al pensamiento libre y a la reflexión. El libro, tan reflexivo como a la vez incisivo, es un homenaje a la libertad más aguda. 
Nos viene este libro desde la pluma de Marc Badal. Lo que nos dice PEPITAS DE CALABAZA sobre este libro:

[…] A los campesinos les era imposible concebir un espacio «natural» segregado de lo humano. El conjunto del territorio formaba parte del hogar. Ellos no se sentían parte de la naturaleza. Vivían en un mundo sin naturaleza, […] tan íntimo y familiar como la cocina o el desván. […] 

Vidas a la intemperie nos habla de la pérdida de un mundo, el campesino, compuesto por muchos pequeños mundos que, como Marc Badal advierte, se han ido alejando de nuestras latitudes en silencio, víctimas de un «etnocidio con rostro amable». El texto defiende la necesidad de recuperar las «ruinas que explican nuestro tiempo», cuestionando la mirada sobre el mundo rural que se produce desde los grupos normativos, aquellos que pueden generar normas y representaciones colectivas con mayor eficacia. Se propone ampliar la perspectiva «urbana desde la que se ha escrito la historia» y que ha definido «lo relevante y lo memorable». En este sentido, nos invita a un viaje al pasado que nos permite comprender un presente en el que nos hemos quedado huérfanas. 

Mediante una recopilación de citas e historias, el autor va tejiendo cuidadosamente multitud de voces que nos ayudan a entender los diversos mundos campesinos, haciéndonos transitar durante la lectura entre los «prejuicios y las buenas intenciones», entre barros y edenes. [...] (Del prólogo de Irene García Roces) 

[...] Somos los descendientes del campesinado. En sentido figurado y literal. Provenimos de un mundo que no hemos conocido y serán otros quienes nos cuenten cómo era. Los campesinos no pueden hacerlo. Han desaparecido y nunca escribieron su historia. Vivimos en el mundo que crearon. No podemos dar un solo paso sin pisar el resultado de su trabajo. Tampoco abrir los ojos sin ver el trazo de su huella. Una obra que es todo lo que nos rodea. Todo aquello que pensamos que es tan nuestro por el hecho de estar ahí. De toda la vida. [...] 

[…] La observación atenta y minuciosa de todo cuanto les rodeaba era la herramienta más valiosa con la que contaban los campesinos. A su alrededor no había más que señales. Rastros y presagios. El movimiento de las nubes, el color de la hierba, el vuelo de los pájaros, la rama quebrada del cerezo. Su ojo no descansaba. Su memoria tampoco. Un caudal de información que debía ser procesado lo antes posible. Era necesario anticiparse. Avanzar o detenerse. Replantear la estrategia o mantenerla hasta las últimas consecuencias. En ello les iba mucho. […] 

El autor, la pluma que nos invita a esta reflexión, Marc Badal:

Desde hace más de quince años, Marc Badal Pijoan (Barcelona, 1976) compagina la investigación y la dinamización en el ámbito de la agroecología y el desarrollo rural con las tareas cotidianas en varios proyectos de recuperación de núcleos de montaña abandonados. 

En sus textos aborda distintos aspectos vinculados a la cultura rural, la industrialización de las actividades agrarias y las experiencias agroecológicas. 

Ha publicado Cuadernos de viaje. Fragmentos y pasajes históricos sobre semillas Fundación Cristina Enea, 2016); Mundo clausurado. Monocultivo y artificialización (autoeditado, 2016); Vidas a la intemperie. Notas preliminares sobre el campesinado (Campo Adentro, 2014); Fe de erratas. La agitación rural frente a sus límites (autoeditado, 2011) y Los pies en la tierra. Reflexiones y experiencias hacia un movimiento agroecológico [coord.] (Virus, 2006); además de artículos en las revistas Resquicios, Raíces, Cul de Sac, Ekintza Zuzena y Archipiélago. 

Actualmente vive en un caserío escondido en la vertiente norte del Pirineo navarro, donde ha puesto en marcha kanpoko bulegoa (“oficina exterior”), un obrador artesanal de pensamiento aplicado en torno a la cultura rural y el territorio.

Presentaciones del libro, marzo 2018.

http://www.soberaniaalimentaria.info/numeros-publicados/54-numero-23/321-resena-vidas-a-la-intemperie

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/vidaintemperie.htm

http://www.katakrak.net/cas/agenda/marc-badal-vidas-la-intemperie

http://www.cnt-aranjuez.org/presentacion-del-libro-vidas-a-la-intemperie/

"Bajo la piel de lobo" de Samu Fuentes, 2017.

"Bajo la piel de lobo" de Samu Fuentes, 2017.




Sinopsis: Martinón es un trampero solitario, el último habitante de un remoto pueblo en las montañas. Su único contacto con otros seres humanos se produce en primavera, cuando desciende al valle para comerciar con las pieles de los animales que atrapa. Sin embargo, con la llegada de una mujer a su vida, empezará a experimentar nuevos sentimientos. Este singular encuentro le obligará a elegir entre descubrir su vulnerabilidad o abandonarse a su lado más salvaje.
https://www.filmaffinity.com/es/film206347.html





"Bajo la piel de lobo, primera película de ficción de Samu Fuentes, atiende seguramente a todas estas variables con su relato del último habitante de un pueblo perdido de las montañas del Norte de España. Diálogos mínimos, desafío de producción en lo más crudo del crudo invierno, e hiperrealismo en su animalidad. Una obra con referentes tan claros como inalcanzables —Dersu Uzala, Las aventuras de Jeremiah Johnson, incluso la reciente El renacido—,centrados en la lucha entre el hombre y la naturaleza, y en la dicotomía entre civilización y salvajismo, a los que nunca acierta a rozar a pesar de sus innegables virtudes."

Javier Ocaña
https://elpais.com/cultura/2018/03/07/actualidad/1520458874_521744.html


http://www.rtve.es/alacarta/audios/vida-verde/vida-verde-perdido-christophe-farnarier-16-09-17/4222674/

https://www.hobbyconsolas.com/reviews/critica-piel-lobo-mario-casas-irene-escolar-194534

"El lenguaje de los bosques" de Hasier Larretxea (Espasa, 2018)


El lenguaje de los bosques quiere ser el sendero que escojas cuando te adentres en un bosque. Este libro quiere que crezca un árbol en tu palma de la mano desplegada. Este libro quiere mostrar el aliento y la respiración de los pasos pendiente arriba. El sonido del rastro sobre el manto de hojas del otoño. Este libro quisiera ser guía, brújula y esencia de todo aquello que rodea al árbol. Este libro es tierra, raíz, corteza, rama, hoja y fruto. Es nudo y temblor. La esencia espolvoreada de una vida curtida entre la espesura de la naturaleza. A este libro le gustaría sortear la niebla que lo cubre todo para amanecer en un rincón del paisaje en el que los pájaros le cantan al nuevo clarear del día. Este libro es la semilla de una vida que florece en los reencuentros y en la búsqueda de la hoja de ruta de la infancia que curte miradas y esencias. Este libro quisiera representar la ramificación que se eleva hacia el cielo claro, donde se reencuentran las generaciones, el mundo rural y la vida en la ciudad. Este libro quiere ser indagación y reflexión, ruta y cobijo. 

Este libro es un testimonio, son todas esas historias escuchadas alrededor de la chimenea donde la realidad de los hechos supera la imaginación de lo fantasmagórico y lo mitológico, aunque la mitología debe colarse entre los resquicios del pensamiento y del racionamiento. Este libro es el viento que calma las almas azotadas por la crudeza que endurece la piel. Este libro quisiera embarcarse en la búsqueda infatigable de las raíces, de la esencia que se guarda en lo imperceptible, en los baúles abandonados del pasado. Todo aquello que pasó inadvertido a nuestros ojos llenos de estímulos pasajeros. Este libro quiere ser indagación y reflexión, ruta y cobijo, la ampliación de los territorios que nos dan vida. Este libro es un álbum de la memoria familiar y su relación con el árbol y el bosque. Este libro es un paisaje que se despliega y permite que las ráfagas de luz atraviesen la espesura de las hojas en los bosques frondosos de los Pirineos. 

Que no desaparezca el paisaje. 

Que se mantenga viva la llamarada de lo que nos ha conformado. De esas caminatas entre bosques, ríos y montañas a los dos lados de los Pirineos. 

Que a través de la escritura y de los libros se ensanchen nuestra mirada y el paisaje interno y externo. 

Que perdure esa mirada. La esencia de lo puro.



Que las costuras de la intimidad han reventado lo sabemos hace tiempo y lo tienen muy claro los espectadores de Black Mirror y de otras distopías que alertan de la llegada de los lobos tecnológicos. Lo que era más difícil de predecir es que esa intimidad expuesta (extimidad, dicen algunos) vendría de lo más profundo de los valles del Pirineo, de caseríos cerrados a la lluvia y a internet, de habitantes de mundos de muy ayer. Las heridas, conflictos y afectos de una familia protagonizan un extraño recital que recorre las ciudades de España como dando la razón a quienes sostienen que se rompieron las fronteras entre lo público y lo privado. Si se han roto de verdad, la familia Larretxea ha talado a golpe de hacha el último tronco que quedaba en pie en la muga. 

A Hasier Larretxea (Arráyoz, Navarra, 1982) le decían en el instituto que le iban a echar de casa y del pueblo. En clase de literatura escribía poemas donde quedaba de manifiesto su homosexualidad, en unos valles y en unos pueblos donde nadie estaba acostumbrado a que un chaval se expresara así. Años después, no solo regresa a su valle del Baztán, cuyo paisaje se dibuja en todos sus versos, sino que lleva al valle de viaje por toda España. O, al menos, a su aita y a su ama, Patxi y Rosario, que protagonizan un espectáculo que emociona y extraña a todos los que se lo encuentran. Hasier, el hijo poeta, recita su obra, en castellano y en euskera, publicada en libros como Niebla fronteriza (El Gaviero) o De un nuevo paisaje (Stendhalbooks). Son versos que hablan de la reconciliación, de la distancia y el cariño y del reencuentro con la casa. Mientras, los aludidos (especialmente, el aludido, Patxi), sierran madera y talan troncos con hachazos rítmicos que hacen la percusión a las palabras de Hasier. 

Patxi Larretxea, 61 años, campeón nacional de deportes de la madera en 2005, un atleta rural, una leyenda entre los aizkolaris (“el único aizkolari con barba”, recuerda su hijo), viene de un mundo de músculo y destreza. Quería que su hijo siguiera sus pasos, porque le veía hechuras de leñador y podía fundar con él una dinastía de deportistas vascos, pero el heredero andaba perdido de ciudad en ciudad, lejos del valle y de la vida de los aizkolaris, buscando en sus versos una forma de volver a casa y de lograr que su padre aceptase quién era, hasta que acabó en Madrid, donde pudo vivir su homosexualidad sin eufemismos y casarse con Zuri, a quien dedica sus libros. “Mi padre no venía a verme ni asistía a mis recitales poéticos —cuenta Hasier—, hasta que los amigos de la librería Garoa de San Sebastián me dijeron: ‘Yo creo que si le ponemos un tronco aquí en la puerta, se anima y viene’. Qué va, le dije yo, pero accedí, sin estar convencido. La sorpresa fue que mi padre vino y taló el tronco mientras yo recitaba”. 

La combinación fue catártica. El público recogía las astillas y pedía al leñador que las firmase. En vez de llevarse los poemarios dedicados, se llevaban trozos de madera. “No iba a estas cosas porque, ¿qué iba a hacer yo allí? Necesito hacer algo”, dice Patxi. “Mi padre hizo un esfuerzo enorme —cuenta el hijo—, se expresó como sabía expresarse, y en este tiempo se ha abierto a un mundo, expresa emociones que no creí que fuera a expresar, está feliz”. Aquello fue en 2013. Desde entonces, han llevado su reencuentro por una docena de ciudades, entre otras, Madrid, Pamplona, Barcelona o Zaragoza, y Hasier se han convertido en el símbolo de un cambio de actitud en la cultura y la sociedad euskaldunas, con caminos cruzados de idas y vueltas y prejuicios astillados. 

Rosario, la ama, ayuda a Patxi. Le saca las hachas del estuche como un caddie elige los palos del golfista, le señala dónde ha de asestar el golpe y sostiene el otro extremo de la sierra gigante. Rodeado de hípsters con pintas de leñador (pero sin hechuras) en el patio de l’Antic Teatre de Barcelona, en una performance organizada por la librería Calders, Hasier lee recuerdos de su padre, de su vida de aizkolari de torneo en torneo por los pueblos del País Vasco y Navarra, y destaca en un texto de Niebla fronteriza que su padre (pantalones blancos en la competición, chándal en los entrenamientos) llevó una vez para entrenar una camiseta de la selección española que escandalizó en aquel ambiente euskaldun y nacionalista. Patxi, con el filo del hacha a sus pies, en reposo, se ríe de la anécdota, y su risa domina toda la escena, porque la caja de resonancia es un pecho de piedra. Patxi es todo robusto, un cuerpo épico sin blanduras ni huecos, pero se ríe como un personaje de Pío Baroja y mira a su hijo con un orgullo antiguo, como si aquellos versos que lee fueran en realidad los hachazos que no quiso dar al negarse a seguir su estirpe deportiva. 

En estos espectáculos poéticos no sólo queda expuesta la intimidad de caserío y niebla de una familia euskalduna (“mi abuelo era un contrabandista que no sabía hablar castellano”, dice Hasier), sino los silencios de todo un pueblo. Lo de la familia Larretxea puede leerse como metáfora de una cultura que ha vivido demasiado tiempo encerrada. Parte de su éxito se debe, además de a la fuerza emocional y a las lágrimas que se enjuagan los asistentes mientras aplauden, a que puede leerse así, a que no se trata sólo de la reconciliación de un padre y un hijo, sino una especie de reconciliación colectiva.



Descubrimos a Hasier Larretxea a través de «La España vacía» de Sergio del Molino. Lo que simboliza la familia Larretxea-Gortari, padres e hijo, en sus actuaciones es la semilla del reencuentro entre generaciones, el diálogo entre la tradición y la vanguardia, el hombre del bosque y deportista rural con el hijo poeta. Los nudos convertidos en rama. Esta demostración honesta e intensa de la esencia rural y de la vuelta a los orígenes se simboliza a través de la madera y los sonidos que genera en el esfuerzo de enfrentarse en su corte a través del hacha o de la sierra. El poeta desde la distancia vuelve a sus orígenes y paisajes de los valles atlánticos de Navarra para dialogar con el pasado y con los ancestros para caminar por los senderos donde hallar los símbolos y significados a todo lo que dejó allí. En ese trayecto, los sonidos del sudor, esfuerzo y presencia en el pueblo se entremezclan con los versos de Hasier creando una ambientación y una sinergia donde se reencuentran los caminos anteriormente bifurcados. Hasier Larretxea nació en Arraioz, pueblo del valle de Baztán, Navarra, en 1982. Hace años que vive en Madrid. Ha publicado los poemarios Meridianos de tierra (Harpo Libros, 2017), De un nuevo paisaje (Stendhal Books, 2016), Niebla fronteriza (dos ediciones, El Gaviero Ediciones, 2015), Atakak (Alberdania, 2011) y su traducción al castellano Barreras (La Garúa, 2013) y Azken bala / La última bala (Point de Lunettes, 2008); y el libro de narrativa Larremotzetik (Erein, 2014). Ha participado en el proyecto Te cuento con la historia de «Pulgarcito» acompañando las imágenes del fotoperiodista Clemente Bernad (Alkibla, 2015). Junto a Zuri Negrín formó parte de Hazu Studio, donde escribió una frase cada día del año 2014 para el proyecto Un póster al día. Ha colaborado con el músico Leo Minax en la composición de la letra de la canción «Ladudada» (Lo que no estaba escrito, Aulanalua Records, 2015).

http://www.periferias.org/hasier-larretxea/

http://www.elcultural.com/revista/letras/Niebla-fronteriza/36365


6 mar. 2018

"Handia" de Aitor Arregi y Jon Garaño, 2017.

"Handia" de Aitor Arregi y Jon Garaño, 2017.


Sinopsis: Tras haber luchado en la Primera Guerra Carlista, Martín vuelve a su caserío familiar en Guipúzcoa y allí descubre con sorpresa que su hermano menor, Joaquín, es mucho más alto de lo normal. Convencido de que todo el mundo querrá pagar por ver al hombre más grande sobre la Tierra, ambos hermanos se embarcan en un largo viaje por Europa en el que la ambición, el dinero y la fama cambiarán para siempre el destino de la familia. Una historia inspirada en hechos reales.


Introducirse en el interior de la tierra, en las raíces, en lo que estas tienen de poderío casi atávico, para después extraer de ellas su misterio, lo que contienen de irreal, de onírico, incluso de alegórico. Y así hablar de lo que cambia y de lo que permanece, de lo inalterable ante la continua convulsión del tiempo. De sociedad, de política, de moral. 

En Handia, Jon Garaño y Aitor Arregi han partido de semejantes bases tonales e históricas que Julio Medem en Vacas (1992), para acabar componiendo una película sobre el enigma de la naturaleza, la que hace crecer las raíces, y también a las personas. Una obra que naciendo de hechos reales ―la existencia a mediados del siglo XIX de un hombre aquejado de acromegalia, el llamado Gigante de Altzo―, desemboca directamente en lo mágico, allí donde, como decía John Ford, los hechos y las leyendas terminan confundiéndose. 

Como Vacas, Handia también comienza su periplo histórico, su relato familiar, con las Guerras Carlistas ―la de Medem, en la Segunda; la de Garaño y Arregi, en la Primera―, pero quizá lo que diferencie ambas películas sea su dimensión política, mucho más clara en la primera, mientras la ganadora del Premio Especial del Jurado en el reciente Festival de San Sebastián, a pesar de una muy jugosa secuencia con una adolescente reina Isabel II, prefiere llegar al poder desde una órbita más enigmática, fabuladora y, por qué no, sombría. 

El equipo de la preciosa Loreak, esta vez con Jose Mari Goenaga fuera del ojo de la cámara, en labores de coguionista y producción, y con la incorporación de Arregi en la codirección, huye del biopic convencional de una figura insólita y se acerca a la magia casi poética del relato de superstición, enlazando así con la obra de otro gran cineasta vasco, el Pedro Olea de El bosque del lobo y Akelarre. 

Handia, de exquisito gusto visual, con un formidable aparato formal de fotografía, música y dirección artística, es bella sin caer en el esteticismo, y recóndita como su figura protagonista, un ser humano al margen del tiempo que le tocó vivir, un hombre elefante expuesto como atracción de feria en una época convulsa donde, finalmente, lo único inalterado es la tierra que le vio nacer y morir.

Javier Ocaña

https://elpais.com/cultura/2017/10/19/actualidad/1508423789_618495.html




II Residencia Artística del Buen Vivir en Karrantza 2018.


La asociación agroecológica, artística y cultural para promover la oveja carranzana cara negra, Mutur Beltz presenta la II Residencia Artística del Buen Vivir en Karrantza 2018, que tendrá lugar del 3 al 9 abril de 2018. Con el propósito de ampliar el espacio de reflexión, debate y difusión sobre la situación del mundo ovino y pastoril en Karrantza desde el Arte; ofreciendo espacios y momentos para que los pastores y pastoras convivan con l@s artist@s.

En esta segunda edición, como novedad, la organización en su deseo de potenciar la cultura e impulsar la producción artística en el Valle, presenta la convocatoria de una beca dirigida a aquellos proyectos a nivel local e internacional, que desde la práctica artística favorezcan a la comunidad rural del Valle de Carranza.

+ info y bases completas en:

http://opp-m.com/sites/16581/assets/cANo5hNaN2APGjvB.pdf

https://www.facebook.com/karrantzakomuturbeltz/

Pieza audiovisual creada por Pedro Salgado, artista y vecino de Karrantza. Este video documenta lo acontecido en "Ondo Bizi Arte egonaldia, la 1° Residencia Artística el Buen vivir. Karrantza, 2017". Esta iniciativa creada por la Asociación Mutur Beltz surgió con el propósito de ampliar el espacio de reflexión, debate y difusión sobre la situación del mundo ovino y pastoril en el Valle de Carranza desde el Arte. Experimentando nuevos modelos de caserío desde la experiencia creativa, basados en la convivencia, la autonomía y la auto- gestión; reflexionando sobre las relaciones entre los seres humanos, la naturaleza y la biodiversidad. Bajo los conceptos: preservar, crear y participar.  Link: https://vimeo.com/248322772 

Ondo-bizi-egonaldia from laurita siles on Vimeo.

Lorena Álvarez y su Banda Municipal



Lorena Álvarez recupera formas tradicionales de la música popular española y la actualiza -la reinterpreta-. Tras la publicación de “La cinta” (Sones, 2011), su primer LP “Anónimo” (Sones 2012), y el EP Dinamita (Producciones Doradas, 2014), ha conseguido traspasar los límites habituales de este ámbito musical y situarlo en un nuevo contexto, en el que la contemporaneidad y la tradición pueden ir de la mano sin complejos. 

“Lorena Álvarez, un prodigio poco común que hurga en la tradición de su entorno para amasar píldoras musicales (y literarias) que parecen formar parte de nuestras vidas desde tiempos inmemoriales” Rockdelux (sigue leyendo

Sus canciones mezclan sonidos tradicionales con estructuras sencillas más cercanas al pop contemporáneo. En ellas nos cuenta historias comunes, hechos que de una u otra forma podríamos haber protagonizado en su lugar. Sus historias son las de todos, y es por ello que sus discos y conciertos atrapan, divierten y conmueven tanto a jóvenes como a mayores, que ven en su música un guiño sincero a lo que todos pudimos haber vivido.


Los conciertos de Lorena Álvarez son una arrebatadora y sorprendente mezcla de espontaneidad, fresco y carácter. Su capacidad de emocionar y compartir con el público es singular. Y lo consigue cantando con la boca abierta y sin miedo, acompañándose de una guitarra antigua que rasga con fuerza y desparpajo. Al final, Lorena consigue hacer de cada concierto una gran fiesta en la que se baila, se canta y se grita también fuera del escenario. 

La compositora asturiana ha actuado ante miles de personas en festivales como el Primavera Sound (Barcelona), el Monkey Week (en Puerto de Santa María) o el Clandestino Festival en Göteborg (Suecia). 

También ha llenado teatros emblemáticos como el Teatro Lara de Madrid o el Teatro Filarmónica de Oviedo, el Teatro Zitarrosa de Montevideo (Uruguay) o salas históricas como La Sala Apolo de Barcelona o la Sala Galileo Galilei de Madrid y ha teloneado a artistas como Julieta Venegas (quien se ha declarado en numerosas ocasiones admiradora de Lorena) o Nacho Vegas (con quien ha compartido escenario en más de una ocasión) 

“Lorena se ganó al personal con sus canciones populares tocadas con botella de anís y castañuelas. Sus canciones tienen ese don consistente en hacer bailar y tararear tanto a un moderno de libro como a una madre de barrio. Sus conciertos son una mezcla de desparpajo y sentimiento de música popular e historias de toda la vida, con humor y lágrimas, desesperanzas y fiesta.”  El País (sigue leyendo).



"Dehesa de Cuaternos" de Martín-Gamero, Caniche Editorial, 2017.








Dehesa de Cuaternos

Dehesa de Cuaternos recoge una selección de las fotografías, inéditas hasta ahora, realizadas por Martín-Gamero durante las dos primeras décadas del siglo XX en una finca tabaquera de la comarca de La Vera (Cáceres). Antonio González Martín-Gamero (Madrid, 1880-1949) desarrolló una temática narrativa centrada en el retrato: el gesto, la mirada, lo vital permiten que sus imágenes transiten desde la antropología social a la psicología del personaje. Esta serie de fotografías, dedicada a los trabajadores de la dehesa, que ha llegado hasta nuestros días gracias a la labor de archivo de la familia, es la que probablemente mejor define su legado.

Además de la necesidad de rescatar todo un material de profundo calado artístico, la presente edición trata de proponer nuevas lecturas que aporten luz a la construcción de la imagen y la identidad de Extremadura, reivindicando el papel esencial que han tenido la dehesa y sus habitantes en la construcción de su historia y de su cultura, conformando buena parte de la idiosincrasia y del imaginario simbólico de la región y de todo el país.

(English)

Dehesa de Cuaternos (The Pasturelands of Cuaternos) is a selection of never-before-published photographs taken by Antonio González Martín-Gamero (Madrid, 1880-1949) during the early decades of the 20th century on a tobacco farm in the region of La Vera (Cáceres). Martín-Gamero developed narrative themes centered on the portrait: gestures, gazes and a lively spark carry his images from the territory of social anthropology into the psychology of each character. This series of photographs about workers on the farm probably best defines his legacy, and has reached us today thanks to his family’s conservation work.

This edition, which responds to the need to recover this deeply artistic material, also aims to offer new readings that shed light on how the image and identity of Extremadura was built, highlighting the fundamental role of the pasturelands and their inhabitants in building its history and culture, which comprise a good part of the idiosyncrasy and symbolic imagery of the region and the entire country.

Una joyita de publicación editada con mucho mimo por Caniche Editorial.
http://canicheeditorial.com/product/dehesa-de-cuaternos

Ficha Técnica:
104 páginas + cubiertas + 3 desplegables
144 mm x 225 mm
Diseño gráfico: Naranjo-Etxeberria
Edición limitada de 200 ejemplares
Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=v5CS4p4iXJI