15 ene. 2017

"El perdido" (El perdut) de Christophe Farnarier, 2016.

El perdido (El perdut) de Christophe Farnarier, 2016. 

Sinopsis: 
En Febrero de 1994, en la comarca del Ripollès (Girona), un hombre desaparece sin motivo. Martí es un hombre normal; no es un loco ni un muerto de hambre, sólo alguien tímido y retraído. Una mañana conduce su moto alejándose del pueblo. La deja a los pies de un roble, junto a su cartera y una gorra, y se pierde en el monte. Lleva una escopeta de caza con la que intenta quitarse la vida, pero no tiene valor. Tampoco se atreve a volver al pueblo y pasa la noche a la intemperie, en los campos que conoce desde pequeño. No vuelve al día siguiente, ni al siguiente, y comienza una vida de supervivencia en el monte. 



Se esfumó en febrero de 1994 y como único rastro dejó unas zapatillas a orillas del río Guadajoz. Su hermano, con el que trabajaba en un cortijo de Villares, lo interpretó como una señal de algo. Probablemente, de que se había quedado en Córdoba y no había cruzado a Jaén. Miguel Mérida no era un loco ni un raro. Como mucho, un tipo tímido con escasas dotes sociales. Aquel febrero, hace 26 años, subió en moto a la Sierra Sur para pegarse un tiro con su escopeta pero en el último momento no encontró el valor. Como tampoco se atrevía a volver, se quedó a vivir allí. “Yo esto no lo tenía preparado”, le dijo a un periodista del Diario de Jaén cuando lo encontraron y lo arrestaron después de catorce años viviendo solo en el bosque, sin hablar con nadie, sobreviviendo con lo que la naturaleza le daba. Al parecer, había empezado comiendo almendras. Luego, aceitunas pasas. “Lo del suicidio sí que lo tenía planeado”, contó. Lo otro, simplemente, fue ocurriendo. Para ir tirando, robaba comida, herramientas, animales a los campesinos de la zona. En Alcaudete, cuando echaban de menos algo decían que se lo había llevado ‘El perdido’. 

“Me llamaron unos productores de Madrid y me dijeron que había una historia que querían que contase, la de un andaluz que había desaparecido en el monte durante catorce años”, recuerda Christophe Farnarier de un proyecto que nació hace cinco años, mientras el documentalista (La primavera, El somni) y director de fotografía (Honor de cavalleria) realizaba su último filme en el Pirineo catalán. “Me apetecía rodar algo allí, pero sobre todo es que acababa de leer Walden y esa idea no dejaba de rondarme”, cuenta el director sobre el famoso ensayo en el que Henry David Thoreau narra los dos años que vivió en una cabaña construida por él mismo cerca del lago Walden. “Lo que me interesó es esa contradicción según la cual el hombre lo tiene todo pero es incapaz de ser feliz; y sin embargo, con pocos medios puede llegar a serlo”.

El perdido, lúcida revelación de Zonacine que compite en la 19 edición del Festival de Málaga, comienza de manera muy parecida a la historia real de Miguel Mérida. En un plano largo, un hombre conduce una motocicleta. El camino es espigado, a las faldas de una ladera. El ruido de la moto desborda el plano. Llegado un momento, el hombre detiene el vehículo y continúa el camino a pie hasta que aparece la nieve. Entonces, se sienta debajo de un árbol y apoya la barbilla sobre la escopeta. Pero no dispara. “En un momento determinado hace un fuego y tenemos delante la historia de la humanidad”, explica Farnarier sobre su personaje que, al no haberse atrevido a quitarse la vida, sigue ascendiendo por la montaña con el objetivo de morirse de hambre o de frío. Pero tampoco lo hace. El instinto de supervivencia vence. Empieza bebiendo nieve, comiendo plantas y enseguida está cazando animales. “Aparece el cazador, el nómada, luego se construye una cabaña pequeña y, más tarde, otra más grande. Con sus manos va construyendo una nueva vida, se va civilizando pero camina hacia una civilización no violenta, pacífica, en paz consigo mismo”, cuenta el director.

 http://www.cinemania.es/noticias/malaga-2016-el-hombre-que-se-perdio-para-encontrarse-a-si-mismo/

La película impacta por su libertad experimental, a medio camino entre el documental y su reconstrucción a través de la ficción. La radicalidad del planteamiento estético contrasta con la universalidad del relato interior del protagonista, y es aquí donde Farnarier consigue su mayor triunfo. Del género documental mantendrá sobretodo algunas premisas estéticas, así como el sonido directo y los escenarios naturales. Estos elementos impulsarán exponencialmente la entidad emocional de la ficción, ya que es en este terreno donde todo está por construir. La búsqueda de la verdad a partir de la fantasía. La del actor, que deberá hacer suyos tanto los espacios como los objetos, pero también la del espectador, que deberá reconstruir a partir de la experiencia un argumento que no incluirá diálogo alguno.

La implicación de Adri Miserachs resulta imprescindible para el éxito de la propuesta, ya que aquí no tendrá que interpretar escenas, sino vivir una experiencia real. Gracias a su entrega y total adecuación a la propuesta de Farnarier, asistimos a una deconstrucción intrínseca al material proyectado sobre la verosimilitud y la verdad que, en contraposición a la dinámica imperante en la industria hoy un día resulta muy reveladora y, además, comparte una clase maestra sobre figuración y elucubración cinematográfica para captar los recovecos más profundos del alma humana. El discurso narrativo de la imagen será aquí culminante, ya que todo se manifestará a través de su capacidad representativa.

http://cinedivergente.com/festivales/festivales-2016/da-2016-festival-de-cine-de-autor/el-perdut-el-perdido


Hay películas que no se entienden sin conocer un poco el proceso de su creación. El perdido empezó, como la mayoría de películas, siendo un manojo de folios. El guión adaptaba una historia real ocurrida en Andalucía y le añadía una gran influencia de Walden. Con ese guión como mera guía, Christophe rodó su película en treinta y cinco días de rodaje repartidos a lo largo de un año, moviendo a su equipo «inferior a diez personas» por todo el territorio catalán. En esos treinta y cinco días filmó cerca de sesenta horas de material, en el que afirma que no había ni una toma mala, ni un plano gratuito. Sencillamente sale tanto metraje porque todo se hace de verdad: la cabaña, por ejemplo, la construyó Adri Miserachs (el actor protagonista) con sus propias manos, clavo a clavo y ante la atenta cámara de Christophe, que no se perdió ni un solo golpe de martillo. Finalmente, Christophe se llevó esas sesenta horas a la sala de montaje y las convirtió en una película de hora y media.

«Este proceso tiene que ver con algo que decía Godard sobre las fases artísticas de una película. Al principio de todo hay una idea sobre la que trabajas, por medio de la imaginación y la escritura. Después con una cámara (un objeto tecnológico), vas a crear material: y aquí intento disfrutar con la cámara, tomando el guión solo como un poso de ideas. Y la última fase es el montaje, que es cuando vuelves a tu idea del arranque, coges el material que tienes, y buscas la película. Aunque suene muy raro, creo que en el fondo la película preexiste. Antes de que yo haga la película, ya existe en algún lugar con su forma definitiva. Está por ahí, y yo la busco hasta encontrarla. El montaje consiste en encontrar el camino que te lleva hasta la película que querías. Y cuando la encuentras, la reconoces: es como cuando sale tu hijo del vientre de su madre, lo miras y lo reconoces. Pues el montaje de una película es lo mismo: es reencontrarte con tu película».







14 ene. 2017

Selección de libros que se acercan al medio rural y salvaje


Un artículo publicado recientemente en El País sobre novedades literarias con el sugerente título de "La Novela de echa al campo" nos anima a publicar este post con ellas y alguna más. Admitimos sugerencias para ampliar la lista.
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/04/actualidad/1483529290_873329.html
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/07/20/babelia/1469012609_783929.html


Walden. Henry David Thoreau. 

En 1845 Thoreau abandona la casa familiar de Concord y se instala en la cabaña que ha construido junto a la laguna de Walden. Pero no se marcha a los bosques para «jugar a la vida», sino para «vivirla intensamente de principio a fin». A partir de esa experiencia escribe uno de los clásicos fundamentales del ensayo moderno. Walden es tanto un experimento literario sin precedentes como un manual para la buena vida: un libro escrito contra toda servidumbre y a favor de la felicidad como única riqueza del ser humano. Walden es una defensa de la vida libre y salvaje, así como una crítica feroz de la sociedad y sus imposiciones, que apenas han variado desde aquella fecha. Walden es un cuestionamiento radical y directo de la institución del trabajo como adocenamiento y del mercado como único dios, así como una lúcida defensa de la simplificación de la vida y del camino que nos lleva a perseguir su esencia y sus placeres cotidianos. Walden es una reflexión sobre la necesidad de preservar tanto la naturaleza y el planeta como el meollo de nuestra propia existencia individual e irreductible. Walden habla de lagunas salvajes y hombres sabios, alces y shakespeares, esclavos huidos y trabajadores sonámbulos, las montañas de Nueva Inglaterra y el Bhagavad Gita, la belleza del fuego hogareño y la Gran Nevada, el silbido devastador del ferrocarril y el recóndito ulular del búho, la erudición de los indios Massasoit y la banalidad de los eruditos de Harvard, la belleza absoluta de la soledad y la importancia inconmensurable de la amistad, el bienestar que exhiben las marmotas y el malestar que aqueja a la mayoría de los seres humanos. Según el propio Thoreau, «Walden es un libro escrito para esa mayoría de hombres que está descontenta con su vida y con los tiempos que le ha tocado vivir, pero que podría mejorarlos. Y también para aquéllos en apariencia ricos, pero que en realidad han acumulado cosas inútiles y no saben muy bien qué hacer con ellas».

http://erratanaturae.com/libro/walden/


Leñador. Mike Wilson. 

 En palabras de Roberto Calasso, mítico editor de Adelphi, «un libro único es aquel en el que se reconoce que al autor le ha pasado algo importante y que ese algo se ha depositado en su escritura». Éste es el caso de Mike Wilson y este prodigioso libro. Su historia es la de un hombre que decide abandonarlo todo e irse al noroeste de Canadá, a los legendarios bosques del Yukón, para habitar entre leñadores y encontrar un sentido nuevo y radical para su vida. Inicia así una búsqueda, un verdadero experimento existencial, con el que descifrar lo que significa en última instancia estar vivo —al encuentro quizá de un oso, un alce o un lobo, de alguna bestia sabia y antigua, indiferente a las angustiosas preguntas de los hombres y capaz de evidenciar la futilidad de tanto interrogante—.

Una vez allí, vivirá años en esa comunidad de leñadores radicalmente aislada del mundo, hasta que el encuentro fugaz con una mujer inuit lo empuje a caminar en su busca, solo, siempre hacia el norte. Entre tanto, como lectores asistimos a su deslumbrante aprendizaje de cada uno de los aspectos que conforman la vida de los leñadores en el bosque, desde las herramientas que usan, los alimentos que ingieren, los animales con los que conviven, los medicamentos caseros que fabrican, la ropa que llevan, las barbas que lucen, la cerveza que destilan, los libros que leen, las xilografías que graban, cómo trepan a un árbol o cómo lo talan, hasta las técnicas de supervivencia, rastreo, orientación y caza que utilizan.

Este libro es, por tanto, un inverosímil relato de aventuras, un tratado de filosofía salvaje, una alucinante enciclopedia, un manual de supervivencia, un diario de viaje, una lección de ecología, una indagación sobre la naturaleza de la escritura y un experimento sobre los límites del conocimiento. No cabe duda de que su autor supo escuchar al viejo Thoreau: «Cada cierto tiempo, el escritor debe recorrer la senda del leñador para beber en una nueva y más tonificante fuente de las musas».

http://erratanaturae.com/libro/lenador/


Cabañas para pensar

Este libro analiza una serie de ejemplos de arquitecturas íntimas y esenciales a través de un conjunto de fotografías de Eduardo Oteiro, y estudia la relación entre la intimidad, el lugar y el proceso creativo de quienes trabajaron en esos refugios-estudio. Filósofos, compositores, escritores o cineastas: Wittgenstein, Heidegger, Grieg, Mahler, Strindberg, Hamsun, Bernard Shaw, Virginia Woolf, Dylan Thomas, Derek Jarman y Lawrence de Arabia.
Coeditado con la Fundación Luis Seoane de La Coruña, el texto también está traducido al inglés.

http://www.maiaediciones.com/libro.php?l=395


Los búfalos de Broken Heart. Dan O'Brien.

Dan O’Brien es novelista, profesor de literatura y cetrero. Creció entre fábricas de neumáticos al noroeste de Ohio, pero siendo un crío contempló una imagen que marcaría su existencia: a través de la ventanilla trasera de un Chevrolet del 55 atisbó la desolada y sublime inmensidad de las Grandes Llanuras. Treinta años después compró allí un rancho y cambió de vida. Llegó con varios títulos universitarios y una inmensa biblioteca a un lugar en el que los libros no gozan de mucho prestigio. Se llevó un halcón como única arma para cazar en una tierra de impetuosos escopeteros. Y, para colmo, comenzó a hablar con sus vecinos sobre la importancia de preservar la fauna salvaje. Algunos pensaron que estaba loco y a otros les pareció un tipo peligroso. Desde aquel momento Dan O’Brien trató de encontrar una forma de ganarse la vida en ese lugar bello e inhóspito. Pero pronto descubrió que las Grandes Llanuras no eran lo que de niño se figuraba: tras la aniquilación de los sesenta millones de búfalos que las poblaban y garantizaban su ecosistema, toda su riqueza natural fue devastada por el empuje capitalista. Entonces Dan O’Brien imaginó lo imposible: recuperar el entorno original e indómito que existió un día en esas vastas tierras, trayendo de vuelta a los búfalos. Y así, de paso, recobrar una forma de vida noble y salvaje para esos animales prácticamente extinguidos y también para él mismo. Ésta es su asombrosa y apasionante odisea, narrada con la mirada penetrante de un gran novelista y el arrojo de uno de los referentes del ecologismo de nuestro tiempo. Un libro que ha entrado por derecho propio en el canon de la llamada nature writing, y que ilustra a la perfección la manera en que la vida se engrandece cuando nos decidimos a ir en busca de aquello que de verdad nos hace sentir vivos.

http://erratanaturae.com/libro/los-bufalos-de-broken-heart/


Las riquezas verdaderas. Jean Giono.

Las riquezas verdaderas es una apasionada y sólida denuncia de la sociedad contemporánea, de aquellas obligaciones y mecanismos, tantas veces inútiles, que abarrotan y al tiempo vacían nuestras vidas. Y una reivindicación, por tanto, de los placeres sencillos pero auténticos de la tierra. Con una inteligencia y una prosa sobrecogedoras, Giono contrapone la pseudoabundancia de nuestras ciudades, generadora de tanta frustración, con las riquezas verdaderas de la vida simple, vinculada a la naturaleza y los espacios rurales. Y, por supuesto, Giono sabe bien de lo que habla, pues este libro fue escrito como testimonio de un proyecto de insubordinación comunitaria que él mismo creó junto a aquellos amigos que decidieron abandonar París como él y comenzar una nueva vida en un valle de la Provenza. Así, a medio camino entre el ensayo y el relato en primera persona, Giono escribe a mayor gloria del sol, la tierra, las colinas, el viento y los riachuelos «que irrigan con más violencia que nunca mis venas y mis arterias», recreando un movimiento de oposición que se abstiene de participar en los abusos de la llamada «civilización» y en la construcción de sus bárbaros palacios e instituciones. ¿Acaso podría ser también un manifiesto ecologista? Quizás, pero un manifiesto siempre más poético que electoral, y también más dinámico que retórico, pues sus páginas se despliegan con una potencia tal que es imposible salir de ellas indemne, tocado en el mejor sentido, capaz de repente de mirar el mundo y la naturaleza desde otro ángulo y actuar en consecuencia. Un libro bello en el sentido hondo del adjetivo, conmovedor y generoso, en el que no caben aderezos y que nos habla sin concesiones sobre ese otro modo de habitar la tierra.

http://erratanaturae.com/libro/las-riquezas-verdaderas/


La práctica de lo salvaje. Gary Snyder.

Se publica por primera vez en castellano «La práctica de lo salvaje», una recopilación de los ensayos completos de Gary Snyder. Snyder (San Francisco, 1930), poeta esencial de la generación beatnik, ha sido peón forestal, novicio budista en Japón, activista, académico e íntimo conocedor del entorno natural de la Sierra Nevada californiana, donde vive desde hace años, o de fronteras remotas como Alaska. En estas 260 páginas el autor propone la recuperación de una condición esencial que nos vincule verdaderamente con el territorio, la comunidad natural y con nuestro propio ser salvaje.
La editorial Varasek se hace cargo de esta edición de ensayos inéditos en nuestro país. Bajo el lema «Viajes, poesía y rock´n ´roll» la editorial acoge, entre otros, un buen puñado de traducciones beatnik como el mítico diario de Gary Snyder «Viaje a la India» junto a Ginsberg o al poeta Whalen, una de las voces más interesantes de esta generación, al que pocos conocen.
«La práctica de lo salvaje propone que nos ocupemos de algo más que de la ética medioambiental, la acción política o un activismo útil e ineludible. Debemos enraizarnos en la oscuridad de nuestro ser más profundo». Dice Snyder que «Lo salvaje, tantas veces despachado como caótico y brutal por los pensadores civilizados, responde en realidad a un orden imparcial, implacable y hermoso, a la vez que libre».
Gary Synder, que inspiró «Los vagabundos del Dharma» de Kerouac, ha ganado premios como el Pulitzer (1975) o el Ruth Lilly Poetry Price (2008). Ferlinghetti habló de él como el Thoreau de la generación beatnik.

http://www.varasekediciones.es/la-practica-de-lo-salvaje/




El bosque infinito. Annie Proulx.

Annie Proulx, autora del incisivo relato Brokeback Mountain que tocaba el peliagudo asunto de la homosexualidad en la América profunda de tipos duros con sombrero de cowboy, sigue siendo a los 80 años una mujer inconformista. Publica El bosque infinito, un grandioso novelón de 840 páginas que nos muestra desde 1693 hasta nuestros días el genocidio de millones de árboles. Uno de los libros del año.

A finales del siglo XVII Nueva Francia —que con el tiempo pasará a llamarse Canadá— es una masa forestal inmensa, un ecosistema macerado durante millones de años. René y Duquet llegan tras una penosa travesía y son tratados más como esclavos que como colonos. Un propietario los elige a dedo y deberán trabajar tres años para él hasta que se les ceda un terreno propio para asentarse. La travesía hasta la granja de Monsieur Trépagny es una ardua travesía de dos días a pie a través de un bosque laberíntico. Trépagny les dice que “este es el bosque del mundo. Es infinito. Se enrosca como una serpiente que se traga su propia cola y no tiene final ni principio. Nadie ha visto jamás su límite más lejano” .

Hace un frío insoportable, las moscas negras transmiten enfermedades y hay que embadurnarse de barro para protegerse de las nubes de mosquitos. Llegan exhaustos a su propiedad, donde una mujer de raza mi’kmaq cultiva con poco afán el huerto. Le parece absurdo agacharse para cultivar en vez de enderezarse y recolectar. Trépagny es tan cruel como ha de serlo un hombre de orden. Y tiene una justa misión: “estamos aquí para someter este paraje agreste y malévolo”. Insiste en “la necesidad, el deber de retirar los árboles, de despejar la tierra no sólo para uno mismo sino para la posteridad: algún día aquí se cultivarán coles”. Así ha sido durante toda la historia de eso que llamamos progreso: “ser un hombre es desboscar”.

Durante años René y él se dedican hacha en mano a talar árboles y abrir claros. Nueva Francia se convirtió durante dos siglos en un concierto de hachas. Los hombres derribaban árboles como si fueran bolos. A lo largo de 840 páginas absorbentes nos va mostrando el devenir de los herederos de René Sel y Duquet hasta llegar a nuestros días. Un Cien años de Soledad en el Norte de América.

Tres siglos después, dos jóvenes universitarios de apellido Sel con sangre de la tribu de los mi’kmaq en las venas —René Sel se casó con la indígena que tenía esclavizada Trépagny—, sienten la llamada de la tierra de sus ancestros. Localizan a una activista, Sapatisia Sel, que es una pariente lejana y se unen con fervor a su grupo ambientalista, que se dedica a replantar árboles en las zonas más esquilmadas. Intentan sanar la automutilación de los pulmones del planeta a la que contribuyó su antepasado. El daño ha sido atroz y “algunas cosas rotas no pueden arreglarse”. Pero ellos no van a dejar de intentarlo.


Historia de las abejas. Maja Lunde.

Historia de las abejas nos habla de otro exterminio que pone a la especie humana al borde de su destrucción. Aunque en España la expresión “ir de flor en flor” sea despectiva, es en lo que consiste el crucial trabajo de las abejas. En sus idas y venidas, polinizan a las flores. Sin ellas, un 30 % de la producción agrícola mundial y un 85 % de las plantas silvestres desaparecerían. Los pesticidas y la pérdida de sus hábitats hacen que haya descendido de manera preocupante la población de abejas.

Maja Lunde era popular en Noruega como guionista de un popular programa televisivo infantil y autora de algunos libros juveniles hasta esta primera novela adulta, que obtuvo el Premio de los Libreros de Noruega. Nos muestra a través de tres momentos y tres grupos de personajes la evolución de las abejas hasta desaparecer. Siglo XIX: un biólogo deprimido que apenas habla a sus hijos se convierte en pionero de la cría de abejas. Principio del siglo XXI: un granjero que trabaja en la producción de miel se lamenta de que su hijo se haya hecho vegetariano y sus absurdas ideas conservacionistas. Final del XXI: Los niños finalizan la escuela a los ocho años y empiezan a trabajar de manera extenuante en la polinización manual en un mundo sin abejas. De nuevo, nos hemos clavado nosotros mismos el aguijón.

La vida del pastor. James Rebanks.

Evocador, vital, iluminador, La vida del pastor es el cautivante retrato de una forma de vida en peligro de extinción.
«Esta es mi vida, no quiero ninguna otra
James Rebanks
Hay personas cuyas vidas son sus propias creaciones. No es el caso de James Rebanks. Hijo mayor de un pastor que era a su vez el hijo mayor de otro pastor, su familia lleva generaciones viviendo y trabajando en el Lake District, una de las zonas más hermosas de Inglaterra. Su modo de vida se ajusta a las estaciones y a las labores que estas exigen, como ha ocurrido desde hace siglos. Solo un vikingo entendería un trabajo como el suyo: llevar las ovejas a los prados en verano y recoger el heno; acudir a las ferias de otoño donde se completan los rebaños; conseguir que la manada sobreviva durante el invierno; y ayudar en el nacimiento de los corderos en primavera, cuando las ovejas se preparan para volver a los prados.
La vida del pastor es un cautivante relato sobre el oficio de la familia Rebanks, pero sobre todo es un libro que nos habla de la tradición, las raíces y el sentimiento de pertenencia, tan denostado en esta era de innovación y movilidad constante, donde el cambio permanente parece imprescindible y siempre es bienvenido.
La vida del pastor ha sido galardonado con el premio The Lakeland al mejor libro del año.
Reseñas:
«Fascinante, este libro es a la vez una memoria, el retrato del mundo de una familia y una evocadora representación de la vocación de Rebanks como pastor.»
Michiko Kakutani, The New York Times
«Humano, generoso y completamente adictivo.»
Daily Mail
«Evocador y lúcido.»
The Guardian
«Uno ve el campo con otros ojos tras haber leído este libro. Un libro único en su estilo y honesto acerca de las realidades que implica trabajar en el campo en pleno siglo XXI.»
The Independent





The Wolf Border. Sarah Hall.

Estos días arde en Noruega el debate por las licencias otorgadas por el gobierno para cazar a 47 de los 68 ejemplares de lobo que quedan en el país, para contentar a los ganaderos. La escritora británica Sarah Hall aporta un material excelente a la discusión sobre la reintroducción de especies depredadoras en territorios donde habían desaparecido.

Rachel, una prestigiosa zoóloga, supervisa al norte de Idaho una manada de lobos reintroducida en la región. Lleva una vida solitaria volcada en el trabajo, con relaciones de pareja esporádicas. La muerte de su madre en Inglaterra, junto a un embarazo por descuido, la hace regresar y aceptar un proyecto cómodo y muy bien pagado, patrocinado por un aristócrata: coordinar una reserva vallada electrónicamente donde se reintroducirá una pareja de lobos para recuperar la especie desaparecida de la zona desde hace décadas. La gente del lugar se manifiesta en contra. Las madres protestan porque sus bebés pueden ser devorados por lobos, pese a que están en un lugar aislado y vallado. Rachel conoce su propio país: “aquí a la gente no le interesa la naturaleza de verdad. Sólo quieren paseos bonitos, vistas bonitas y un salón de té”. Sucede en todo nuestro Occidente amodorrado por el confort. En España únicamente cambiaríamos el salón de té por una cervecería. 


Un año en los bosques. Sue Hubbell.

Sue Hubbell, bióloga de formación, trabajaba como bibliotecaria en una importante universidad americana y llevaba una vida normal, seguramente demasiado normal. Un buen día, definitivamente harta de la omnipresente sociedad de consumo norteamericana, tanto ella como su marido deciden que quieren otra vida, más rica, más plena, más cercana a sus verdaderos ideales y a la naturaleza salvaje que tanto añoran. Entonces, y con las lecturas de Henry David Thoreau en la cabeza, deciden dejarlo todo y marcharse a vivir a una solitaria y destartalada granja en los bosques de las montañas Ozarks, en el Medio Oeste de Estados Unidos.

Sin embargo, al poco de llegar, el marido de Sue decide abandonarla. Ésta es, por tanto, la historia de una mujer enfrentada a las montañas, al invierno, a los coyotes, a las motosierras y, algunos días, a la soledad, pero sin perder jamás el sentido del humor y una mirada infinitamente curiosa y prendada por la belleza salvaje que la rodea. La historia de una mujer que construye por sí sola una nueva forma de felicidad y que, de paso, nos descubre, como bióloga y amante de la naturaleza, los secretos de todas las criaturas vivas con las que convive cada día. La historia, por tanto, de una verdadera revolución vital: la búsqueda de una nueva existencia en la que es la propia naturaleza quien le ofrece el conocimiento para decidir quién es ella misma.


«A menudo he soñado con un libro en el que cupiera toda la naturaleza y que me hiciera tan feliz como cuando en otros tiempos leía a Virgilio, junto al mar, a la sombra de los olivos. Un libro en el que la poesía fuera como una respiración, en el que el lenguaje nos acercara su música. Creo que Un año en los bosques de Sue Hubbell es ese libro» 

J. M. G. Le Clézio, Premio Nobel de Literatura.



El árbol. John Fowles.

 Una obra inspiradora que refuerza nuestra conexión con el mundo natural y nos recuerda el placer que produce perderse en él, el valor de no tener ningún plan y la sabiduría necesaria para dejar que nuestro instinto nos guíe con libertad tanto en la vida como en el arte.
Publicada por primera vez en 1979, El árbol, una de las pocas obras en las que el novelista John Fowles exploró el género ensayístico, supone una reflexión enormemente provocativa sobre la conexión entre la creatividad humana y la naturaleza, además de un poderoso argumento contra la censura de lo salvaje. Para ello Fowles recurre a su propia infancia en Inglaterra, en la que se rebela contra las estrictas ideas de su padre, que vive obsesionado con la «producción cuantificable» de los árboles frutales, y en su lugar decide abrazar la belleza de la naturaleza no modificada por el hombre. El árbol es una obra excepcional que nos lleva por los vericuetos de la creación, del descubrimiento de las fuentes de la inspiración, de las claves de la escritura, y todo ello a través de un recorrido por los espacios naturales más salvajes que acompañaron al autor durante su vida. 



Mis años grizzly. En busca de la naturaleza salvaje. Doug Peacock.

El autor de este libro es una leyenda viva: un híbrido perfecto entre Henry David Thoreau y John Rambo. No exageramos: Doug Peacock es un magnífico naturalista, pero también fue Boina Verde en Vietnam. Y a su regreso, como a tantos veteranos, le fue imposible reinsertarse cabalmente en la sociedad civil. Entonces inició un vertiginoso viaje de huida de los hombres y de acercamiento a lo más salvaje que encontró: los osos grizzly. Sólo entre estos animales, los mayores depredadores del continente americano, era capaz de sentirse vivo. Este libro es el apasionante relato de sus años junto a los grizzlies en los lugares más remotos de Estados Unidos. Años en los que fue dejando atrás el alcohol, las armas y las terroríficas pesadillas sobre la guerra para convertirse en una referencia del activismo ecologista y en uno de los hombres que más sabe de osos en el mundo. Al fin y al cabo, nadie ha convivido tanto tiempo con estos animales, siempre en soledad, con el máximo respeto y una curiosidad inagotable. Y, por lo tanto, nadie ha narrado tan bien como Peacock la belleza y el riesgo absolutos de esa vida compartida en plena naturaleza salvaje. Tampoco nadie ha luchado tanto por su preservación: a veces impartiendo conferencias y a veces realizando auténticas operaciones de sabotaje. Lo que tienes en las manos, por tanto, parece una novela de aventuras, pero todo lo que se cuenta es real; y sin duda es un apasionado manifiesto naturalista: una defensa de la vida como algo indómito, para los osos y para los seres humanos. Unas verdaderas memorias salvajes y un libro adictivo.



Comer con cabeza. Cómo alimentarse de manera sana, sostenible y respetando el bienestar animal.

La autora de este libro no es nutricionista, ni agrónoma, ni ganadera. Es una de las periodistas de investigación más prestigiosas de la actualidad, ganadora del Gran Premio de Periodismo Independiente 2015 de su país, Canadá. Pero, ante todo, Élise Desaulniers es una treintañera a la que, como nos ocurre a muchos, nadie había enseñado a comer con cabeza. Hasta que un buen día, como buena periodista, comenzó a hacerse preguntas. La primera de ellas: ¿qué significa comer con cabeza? Alimentarse de manera saludable, por supuesto, pero también alimentarse de manera responsable, sostenible, ética. Y esta respuesta cambió su vida y, de paso, dio origen a este fascinante libro.

Élise Desaulniers empezó entonces a investigar sobre la manera en que comemos: sobre las consecuencias que la alimentación actual tiene en nuestra salud, por supuesto, pero también en la del planeta. Así aprendió que comer con cabeza es conocer y rechazar las malas prácticas (cuidadosamente ocultas) de la ganadería industrial, de los fabricantes de pesticidas o de las multinacionales productoras de Organismos Genéticamente Modificados. Igualmente, comer con cabeza es enfrentarse al sufrimiento animal y a las demás consecuencias del consumo de carne (crecimiento de las tasas de deforestación, contaminación y calentamiento global). Y, además, comer con cabeza es tener en cuenta que nuestras elecciones alimentarias también están relacionadas con la explotación laboral y la perpetuación de la desigualdad social.

Éste, por tanto, es un libro para aprender a comer con cabeza, en un sentido dietético y también en un sentido ético. Es un libro reflexivo y práctico, inteligente y comprometido, pero sin dogmatismos ni acusaciones. Un libro que aúna el rigor de una gran periodista, el estilo de una excelente escritora y el buen humor de Élise Desaulniers. Comemos tres veces al día, y cada vez que lo hacemos nos jugamos mucho: nosotros, el resto de seres vivos y el planeta en su conjunto. ¡Merece la pena comer con cabeza!


Errata Naturae es uno de los sellos que más ha apostado por el género. Su colección Libros salvajes “pretende responder a los retos del siglo XXI y que van desde el cambio climático a la defensa de los grandes espacios, el reciclaje, una alimentación más ética o un comportamiento más sensato con el consumo”, según su editor, Rubén Hernández, que encara la nueva temporada con dos títulos más: Comer con cabeza, cómo alimentarse de manera sana y sostenible con el mundo animal, de Elise Desaulniers y Leñador, de Mike Wilson. Para Daniel Moreno, de Capitán Swing, otro explorador de esta veta editorial, los libros “son en realidad excusas para hablar de cosas no tan prosaicas ni idealizadas: prostitutas, planificación urbana, especulación medioambental, turismo…”.

Ecologistas, apicultores o aventureros, todos ellos responden a aquella reflexión de Gary Snyder en La práctica de lo salvaje y que va más allá de comer moras bajo el sol: “lo salvaje requiere que aprendamos del terreno, saludemos a las plantas, los animales y las aves, vadeemos arroyos y crucemos las sierras, y que al volver a casa contemos una buena historia”. 

3 ene. 2017

Exposición "Pueblos de Tierra" en Córdoba


 Pueblos de Tierra 


“No solo estrenamos una casa, estrenamos todo un pueblo”. Este es uno de los testimonios de las familias que habitaron las nuevas poblaciones creadas durante el franquismo por el Instituto Nacional de Colonización en la provincia cordobesa, constituyendo la mayor transformación del territorio en la historia reciente. De esas nuevas colonias, de las familias que las poblaron, de sus tierras y de su arquitectura da cuenta la exposición Pueblos de tierra, que se puede visitar en el Palacio de la Merced hasta el 5 de marzo.
En la provincia de Córdoba fueron dieciséis los núcleos de población que se crearon, aunque dos de ellos pasaron después a pertenecer a la provincia de Sevilla. Así, Algallarín, La Vereda, San Antonio, Setefilla, Encinarejo, El Calonge, El Priorato, Mesas de Guadalora, Bembézar, Vegas de Almenara, Céspedes, Cordobilla, Maruanas, Rivero de Posadas, La Montiela y Puebla de la Parrilla fueron ejemplo de esas colonias, nuevos poblados que se sumaron a los 300 que se crearon en toda España entre 1940 y 1974 y que movilizaron hasta ellos a 55.000 familias.
Andalucía fue una de las regiones donde más movilizaciones de población hubo por este motivo y, en Córdoba, el trabajo de investigación que hay detrás de esta exposición de la Delegación de Cultura de la Diputación, da cuenta de una cifra concreta: las 1.190 familias que llegaron para poblar estos nuevos núcleos.
“Se trata de recuperar la historia reciente de la provincia, de nuestros pueblos nuevos que se crearon en zonas de regadío en esa época”, detalla a este medio la delegada de Cultura de la Diputación, Marisa Ruz. Una historia que habla de la evolución histórica, urbanística y arquitectónica de los nuevos poblados, pero también de las condiciones de vida con que se encontraron los hombres y mujeres que a partir de entonces vivieron allí.
Los testimonios recogidos de estas personas exponen sus circunstancias vitales en aquellos momentos. “No teníamos ni voz ni voto”. “Fue muy duro dejar atrás los recuerdos y la familia”. “Al venir aquí se veía un futuro mejor y una oportunidad de progresar”. “Vinimos engañados y vivimos en barracones durante muchos años en condiciones infrahumanas”. Son algunas de las expresiones recogidas en esta exposición de la voz de quienes llegaron para crear esos nuevos pueblos de la provincia cordobesa.
Fotografías, testimonios, recortes de hemeroteca, planos y útiles de la época como herramientas del campo o utensilios de la casa como viejos molinillos de café, sirven para que el visitante de la exposición se retrotraiga al nacimiento de estas nuevas poblaciones.
El territorio –con muestras de la propia tierra de cada zona- y el paisaje que se encontraron se describen en esta muestra, junto a los diseños de arquitectos, ingenieros y aparejadores del Instituto Nacional de Colonización que, desde su delegación cordobesa, estuvieron a cargo de la creación de estos poblados y de las viviendas que fueron habitadas por las familias trasladadas.
Unos núcleos donde la vida comenzó entonces, con el control y el reparto de las tierras, con la formación para mujeres por parte de la Cátedra Ambulante de la Sección Femenina y la educación de la época para los niños, que quedan recogidas también en la muestra. Y, desde entonces hasta ahora, la evolución de estas poblaciones que aún en sus testimonios recientes, reclaman “una mayor atención por parte de las instituciones” para no sentirse “incomunicados” ni alejados, sino como parte de la historia más reciente de la provincia cordobesa. 
Carmen Reina para Cordopolis 














17 dic. 2016

"Somos gente honrada" de Alejandro Marzoa, 2013.

Sinopsis: 

Suso y Manuel son dos padres de familia y amigos de toda la vida, que no pasan por su mejor momento. Tras haber llegado a la cincuentena, se ven sin trabajo y sin dinero. Cuando la situación es prácticamente insostenible es cuando sucede el milagro: en un día de pesca, se encuentran un paquete con diez kilos de cocaína. Los dos amigos deciden comenzar a vender la droga para conseguir salir de la miseria que están viviendo. Pero el dilema moral no es su único problema: ¿Qué saben dos cincuentones de cocaína?

Director: Alejandro Marzoa
Reparto: Manuela Vellés, Unax Ugalde, Manuel Lozano, Paco Tous, Marisol Membrillo, Antonio Durán 'Morris', Sílvia Filipe, Miguel de Lira, Milo Taboada, Marcos Javier Fernández Eimil.



El cineasta Alejandro Marzoa da el salto de los cortometrajes ('Padre Modelo' y 'Cucharada') a la gran pantalla y debuta como director en el panorama cinematográfico español con su primer largometraje titulado 'Somos gente honrada'.

Somos gente honrada es una comedia con tintes dramáticos que sigue la situación en la que se encuentran Carlos y Miguel, dos padres de familia que se conocen prácticamente desde la infancia y comparten una fuerte amistad desde entonces. Ambos están pasando por una etapa bastante complicada, ya que a sus cincuenta años se encuentran sin trabajo y sin dinero, lo que obstaculiza enormemente el bienestar de sus familias. En el momento que parece que la situación ya no puede sostenerse ocurre un milagro: mientras los dos amigos disfrutan como pueden de un normal día de pesca, un paquete con diez kilos de cocaína cae en sus manos. Los protagonistas, asombrados por el giro que provoca este acontecimiento, deciden vender la droga para poder recaudar algo de dinero con la intención de salir, por fin, de la miseria que ambos están viviendo.

La controversia en torno a la venta de droga y las cuestiones éticas y morales no serán el único problema que esta pareja tendrá que enfrentar, ya que los dos cincuentones no tienen ni idea sobre tráfico de droga y tampoco conocimientos sobre las propiedades y características de la cocaína. El golpe de suerte se convertirá en un asunto difícil de manejar, que en vez de mejorar su situación puede llegar a empeorarla.

Un filme que explora la superación de los momentos difíciles de la vida utilizando un tono que combina drama y comedia. 

Documental "Sembrad@s" en Los Pedroches (Córdoba)


Sembrad@s, Sabino Antolí Cabrera, Peter Font y Leonor Fernández Cañuelo, 2016.

Sinopsis:
Sembrad@s refleja la realidad rural de la comarca de los Pedroches en Córdoba, centrándose en la generación que más ha sufrido la crisis. Jóvenes que han vuelto al pueblo en busca de un futuro, siguiendo la tradición familiar o por el contrario, introduciendo en él nuevas ideas y formas de ver la vida.





"El documental presenta el valor de ofrecer un testimonio vivo y muy fresco de un fenómeno que, sin embargo, no es nuevo ni pertenece en exclusiva a esta generación. La huida frustrada a la corte en busca de nuevos horizontes liberadores que satisficieran las inquietudes personales y el regreso envuelto en la incertidumbre bajo la sospecha del fracaso es una vivencia que pertenece a toda época, aunque ahora sea más visible por el altavoz de internet y las redes sociales. La contribución de Sembrad@s ha sido darle voz a los protagonistas de esta experiencia en un momento dado y verbalizar unos argumentos en los que quienes han vivido esa misma situación en otro tiempo se reconocen y autoafirman. Quizás se echa en falta alguna contribución teórica desde la sociología que fuera capaz de contextualizar el fenómeno y situarlo en su adecuada dimensión histórica, cultural y hasta antropológica. 

Sabino Antolí, director del documental, ha optado por una sencilla sucesión encadenada de testimonios que definen y explican con bastante acierto el proceso vital de los protagonistas, sus miedos, sus dudas, sus esperanzas, sus ilusiones. El punto final a estas vidas no está escrito, sino que se trata de carreras en construcción, cuyos desenlaces, dentro de la inevitable incertidumbre, se adivinan diversos. Se trata, por ello, de un interesante ensayo sociológico que nos aproxima a un sector no desdeñable de la población de Los Pedroches, cuyo espectro, intuyo, es mucho más amplio que el recogido en un documental necesariamente obligado a seleccionar y acotar su material. Contribuye, por tanto, a explicarnos a nosotros mismos como individuos y como sociedad, un paso que debería llevarnos a un mejor conocimiento de la realidad que nos rodea, formada por personas, una a una, cada una con su vivencia y su historia maravillosa que contar."

Antonio Merino
Solienses, 27/11/2016.  




– ¿Qué es sembrad@s?

– Sembrad@s es un documental que se centra en la gente que ha vuelto al pueblo. Hablamos de personas entre 30 o 36 años, que por h o por b, han organizado su vida en el Valle de los Pedroches, con iniciativas nuevas, o simplemente siguiendo los negocios familiares. Se habla de lo bueno que ofrecen los pueblos, de las cosas negativas, de la necesidad de enfrentarse a los problemas unidos… Somos tres personas, Peter Font y Leonor Fernández, y lo estrenaremos el 26 de este mes en la Muestra de Cine Rural de Dos Torres, a los que les agradecemos la invitación.

– ¿Por qué vuelves a Pozoblanco?

– Pues no fue una vuelta premeditada. Vine por la muerte de mi padre y quitando estancias largas en Madrid, suelo estar por Pozoblanco. En un primer momento te planteas esto como algo temporal, pero poco a poco te vas dando cuenta que aquí se pueden hacer mil cosas, incluso documentales, y la calidad de vida aumenta de una manera exponencial.  

– ¿Qué es el arte?

– El arte es un camino para sentir, para llegar a un extenso y gran abanico de emociones.

– ¿Cuándo uno se va de su pueblo, quiere volver?

– Pues depende de cada uno, pero si el pueblo cubre tus necesidades laborales, sentimentales y te ilusiona, es uno de los mejores lugares donde vivir.

Extractos de la entrevista a Sabino Antolí en la web del Semanario La Comarca


14 nov. 2016

"Somonte, los puños en la tierra" un documental de Comsoc






Somonte, los puños en la tierra

En la cuar­ta región de Eu­ro­pa con más po­bre­za, con casi un 37% de paro se­gun da­tos ofi­cia­les del INE (Ins­ti­tu­to Na­cio­nal de Es­tadísti­ca), la Jun­ta de An­da­lucía quería ven­der la fin­ca So­mon­te: 400 hectáreas si­tua­das a 11 kilóme­tros de Pal­ma del Río, en la pro­vin­cia de Córdo­ba. Unas tie­rras que podían dar mu­chos pues­tos de tra­ba­jo bajo ad­mi­nis­tra­ción públi­ca aho­ra lo ha­cen bajo ad­mi­nis­tra­ción de la gen­te gra­cias a que el 4 de mar­zo de 2012 qui­nien­tos jor­na­le­ros del Sin­di­ca­to An­da­luz de Tra­ba­ja­do­res (SAT) las ocu­pa­ron.

En el do­cu­men­tal Somonte, los puños en la tierra un gru­po de jor­na­le­ros an­da­lu­ces mos­trará cómo la ocu­pa­ción de tie­rras les per­mi­te su­perar si­tua­cio­nes de ex­tre­ma ne­ce­si­dad como son el paro, los desa­lo­jos y las di­fi­cul­ta­des para ali­men­tar­se. En el día a día de la co­mu­ni­dad, los pro­ta­go­nis­tas de la película pro­pondrán una re­fle­xión so­bre las sa­li­das a la cri­sis, des­de lo co­lec­ti­vo y legítimo, para lo­grar tra­ba­jo, pan y dig­ni­dad.

Un miem­bro del equi­po pudo ce­le­brar el pri­mer mes de la ocu­pa­ción con la co­mu­ni­dad de So­mon­te y ha sido gra­cias a esa re­la­ción, que se ha man­te­ni­do du­ran­te el tiem­po, que he­mos ro­da­do un do­cu­men­tal con la con­fian­za y la pro­xi­mi­dad de las fa­mi­lias que lu­chan por la tie­rra. Una lu­cha que cuen­ta con la so­li­da­ri­dad de cen­te­na­res de per­so­nas y co­lec­ti­vos pro­ce­den­tes de dis­tin­tos pue­blos de An­da­lucía, del Es­ta­do español y del mun­do.


Más información en la web: http://www.somonteeldocu.org/es/



En Somonte estuvimos RC en 2013 hablando con Lola Álvarez: